INFORME
Las deudas familiares alcanzan el nivel más alto en más de 20 años
El endeudamiento de las familias argentinas atraviesa uno de sus momentos más delicados en más de dos décadas. De acuerdo con datos del Banco Central, la cantidad de hogares que acumulan saldos impagos alcanzó el nivel más alto en más de 20 años y la situación ya impacta en todo el sistema financiero.
Según información difundida por el organismo monetario, al considerar también las obligaciones contraídas a través de billeteras virtuales, uno de cada cuatro hogares tiene deudas con más de tres meses de atraso. La situación refleja el creciente peso del financiamiento en la economía doméstica y la dificultad de muchas familias para sostener el ritmo de los pagos.
En el sistema bancario admiten que la morosidad se convirtió en un fenómeno de escala macroeconómica y reconocen que comenzó a reflejarse en los balances de las entidades. La irregularidad en los pagos, especialmente en el segmento de financiamiento digital y plataformas financieras, llegó en enero al 23,9%, un nivel significativamente superior al observado en las entidades financieras tradicionales.
Once meses seguidos de aumento
La tendencia viene en ascenso desde hace varios meses. Según el Informe sobre Bancos del Banco Central, la morosidad en los créditos a hogares alcanzó en septiembre el 7,3%, tras subir desde el 6,6%. Se trata del nivel más alto desde que el organismo comenzó a registrar esta serie, en enero de 2010.
Con ese dato, el indicador acumuló once aumentos consecutivos, lo que confirma el deterioro progresivo en la capacidad de pago de las familias.
El incremento se concentró principalmente en dos tipos de financiamiento muy utilizados para el consumo cotidiano:
Préstamos personales: la morosidad pasó del 8,2% al 9,1%.
Tarjetas de crédito: subió del 6,7% al 7,4%.
En cambio, los créditos prendarios mostraron una leve suba, mientras que en los hipotecarios la mora se mantuvo prácticamente estable en 0,9%.
También crecen las deudas empresarias
El deterioro en los pagos no se limita a los hogares. En el caso de las empresas también se registró un aumento en la morosidad, aunque de menor magnitud: pasó del 1,4% al 1,7%, con un incremento destacado en los créditos con garantía prendaria.
Si se consideran en conjunto las deudas de familias y compañías, el ratio de irregularidad del sistema financiero subió del 3,7% al 4,2%. Para encontrar un nivel más alto hay que retroceder hasta comienzos de 2022.
Expectativas de mejora
Pese al escenario actual, algunas proyecciones del sistema financiero muestran un moderado optimismo para el período noviembre-enero, con expectativas de estabilización en los indicadores de mora.
Sin embargo, los datos recientes muestran que el endeudamiento y la dificultad para cumplir con los pagos ya se convirtieron en un rasgo extendido en la economía doméstica argentina.