OBRAS
Gran Avenida: Gaido destacó el avance de las obras y anunció nuevas habilitaciones
La Gran Avenida comenzó a dejar atrás la etapa exclusivamente de obra para mostrar sus primeros resultados sobre la circulación de Neuquén capital. Con la habilitación parcial de los primeros 200 metros, el intendente Mariano Gaido recorrió el sector y anticipó que desde ahora comenzará una sucesión de aperturas hasta completar uno de los principales proyectos de transformación urbana de la ciudad.
En declaraciones a Juan Berón, movilero de AMCumbre 1400, el jefe comunal calificó la jornada como “histórica” y adelantó que el próximo paso llegará rápidamente: dentro de aproximadamente 15 días está previsto sumar otros 400 metros habilitados. El objetivo es avanzar progresivamente hasta alcanzar el puente carretero Neuquén-Cipolletti entre octubre y diciembre.
El avance vuelve a poner sobre la mesa un modelo de desarrollo que Neuquén viene profundizando tanto desde el Municipio como desde la Provincia: ordenar los recursos, invertir en crecimiento y transformar ese desarrollo en infraestructura que quede para las próximas generaciones. Mientras la Provincia acompaña la expansión de Vaca Muerta para reinvertir sus recursos en rutas, escuelas, viviendas y servicios, la Municipalidad sostiene un esquema propio de superávit destinado a pavimento, conectividad y transformación urbana. Un círculo de inversión que apunta más allá de cualquier calendario electoral.
Gaido: “Los neuquinos somos un ejemplo en el país”
Desde la propia obra, Gaido planteó un contraste con el escenario que atraviesa actualmente la infraestructura nacional.
“En un país que no hay obras, en un país que el Gobierno nacional ha dicho claramente que no se construye un metro cuadrado, al contrario, las rutas nacionales están destruidas, los neuquinos somos diferentes”, afirmó el intendente.
Y sintetizó su planteo con otra definición: “Los neuquinos somos un ejemplo en el país”.
Gaido vinculó esa capacidad para sostener inversiones con la administración de los recursos municipales. “Tenemos cuentas ordenadas, no tenemos endeudamiento, tenemos un superávit que lo transformamos en obras”, señaló.
La Gran Avenida comenzó a ejecutarse alrededor del 20 de febrero y mantiene frentes de trabajo durante las 24 horas. En menos de seis meses, el Municipio llegó a la instancia de habilitar el primer sector, un ritmo que el intendente atribuyó también al trabajo de empresas y trabajadores neuquinos.
Mucho más que transformar la vieja Ruta 22
La dimensión del proyecto excede ampliamente la renovación del pavimento. Buena parte de la transformación más importante quedará, precisamente, debajo de la nueva avenida.
La obra incorpora un sistema pluvial de gran escala y el soterramiento de servicios como cloacas, electricidad y fibra óptica. De acuerdo con Gaido, solamente para avanzar con la infraestructura destinada al drenaje llegaron aproximadamente 500 camiones cargados con caños.
El sistema busca dar una respuesta estructural frente a los inconvenientes históricos ocasionados por las lluvias intensas en distintos sectores de la capital.
Sobre esa nueva infraestructura se desarrollará una avenida de cuatro manos, iluminación LED, sectores para estacionamiento y transporte público, nuevas veredas y alrededor de 25 hectáreas recuperadas como espacios verdes y de uso público.
La transformación tendrá así un doble efecto: modificar la circulación vehicular y, al mismo tiempo, integrar urbanísticamente un corredor que durante décadas funcionó principalmente como ruta.
Una ciudad sin la histórica división entre norte y sur
Uno de los cambios más importantes estará precisamente en las conexiones.
La antigua configuración de la Ruta 22 establecía cruces distanciados aproximadamente cada 400 metros. La Gran Avenida permitirá atravesar el corredor cada 100 o 200 metros, multiplicando las alternativas disponibles para quienes diariamente necesitan trasladarse entre distintos sectores de Neuquén.
“Ya no va a haber norte y sur, va a haber una comunicación fluida”, anticipó Gaido.
Para el intendente, el beneficio no puede medirse únicamente en kilómetros de pavimento. Una circulación más ágil significa también recuperar tiempo para los vecinos que diariamente viajan para trabajar, estudiar, llevar a sus hijos a la escuela o realizar trámites.
El jefe comunal reconoció las complicaciones generadas durante los meses de construcción y agradeció la paciencia de automovilistas, comerciantes y vecinos. Con las primeras aperturas, esa etapa comenzará progresivamente a dar paso al funcionamiento definitivo del corredor.
De la Gran Avenida a las 3.000 cuadras
Gaido también remarcó que, pese a la magnitud que alcanzó la intervención sobre la antigua Ruta 22, la inversión municipal continúa simultáneamente en diferentes barrios de la capital.
Dentro de esa planificación se encuentra el programa de 3.000 cuadras de pavimento, con intervenciones en sectores como Confluencia, La Sirena, Villa Ceferino y Valentina, además de diferentes proyectos destinados a reorganizar los accesos a Neuquén.
A esto se suman los nuevos puentes proyectados para mejorar los ingresos desde Cipolletti y Centenario, obras que forman parte de una planificación más amplia frente al fuerte crecimiento demográfico y vehicular experimentado por la capital.
“Esa es una marca registrada: los neuquinos vamos mucho más rápido de lo que estaba previsto”, sostuvo Gaido.