OPINIÓN PÚBLICA

|
13/07/2026

Radiografía de un país dividido: “Siete de cada diez argentinos dicen que su principal problema es económico”

Así lo advirtió la politóloga Lara Goyburu, directora ejecutiva de la consultora Management & Fit, en el programa "Nada sucede dos veces" de AM Cumbre 1400.
La especialista fue entrevistada en el programa "Nada sucede dos veces", por AM Cumbre 1400. Foto: captura de video Cumbre Stream
La especialista fue entrevistada en el programa "Nada sucede dos veces", por AM Cumbre 1400. Foto: captura de video Cumbre Stream

Según sus últimas mediciones, la sociedad argentina atraviesa una desconexión profunda con la dirigencia política, mientras la economía cotidiana sigue siendo la principal preocupación ciudadana. La especialista también analizó la tensión histórica entre el Área Metropolitana de Buenos Aires y el interior productivo, y el rol estratégico de Vaca Muerta en ese esquema.

Para la politóloga Lara Goyburu, la sociedad argentina lleva meses —incluso años— con la mirada puesta en un solo lugar: la economía doméstica. Según explicó en diálogo con AM Cumbre 1400, la pregunta que atraviesa a la mayoría de los ciudadanos no tiene que ver con la interna política ni con una eventual reelección de Javier Milei, sino con algo mucho más concreto: si el salario alcanza para llegar a fin de mes.

"Hoy esa preocupación pesa mucho más que pensar quién será candidato o si Javier Milei buscará la reelección el año próximo", sostuvo la directora ejecutiva de Management & Fit, quien remarcó que existe "un divorcio bastante profundo entre lo que discute la política y lo que preocupa al ciudadano común", una distancia que —dijo— comenzó a insinuarse tras la crisis de 2001 y se profundizó en los últimos tres o cuatro años.

El dato que respalda ese diagnóstico surge de una encuesta nacional propia: cuando se les pide a los consultados que mencionen un único problema personal, siete de cada diez responden con una cuestión económica. Un porcentaje que, según Goyburu, "atraviesa prácticamente a todos los sectores sociales".

La especialista remarcó además que esa brecha entre los indicadores macroeconómicos y la percepción cotidiana ya empieza a ser reconocida puertas adentro del propio Gobierno. Según indicó, distintos funcionarios admitieron públicamente que el próximo gran desafío es lograr que la recuperación económica "llegue efectivamente a las personas", y anticipó que buena parte de la energía oficial estará puesta en ese objetivo de cara a octubre.

Una dirigencia con imagen negativa y sin alternativa a la vista

Consultada sobre la crisis de representatividad de la clase política —un fenómeno que excede a la Argentina y se replica en buena parte del mundo—, Goyburu detalló que las mediciones de imagen de dirigentes muestran un panorama adverso de manera generalizada: "Prácticamente toda la dirigencia registra diferenciales negativos", con una imagen negativa que en muchos casos supera a la positiva "por más de 14 o 15 puntos".

Uno de los datos más llamativos de sus encuestas tiene que ver con la demanda de cambio. Ante la pregunta de si preferirían mantener el actual equipo de gobierno o reemplazarlo por completo, el 55% de los consultados se inclina por un cambio total. Sin embargo, cuando se indaga sobre quién podría encarnar esa alternativa, la respuesta es un vacío: "Hoy no existe un proyecto político ni un dirigente capaz de reunir a ese electorado", explicó.

En los estudios cualitativos, dijo, esa sensación suele resumirse en una frase que repiten sobre todo los jóvenes: "Están en otra". Para Goyburu, la expresión sintetiza la percepción de que la política discute temas que no coinciden con los problemas del día a día, un fenómeno que —aclaró— no es exclusivo de la actual gestión, sino que también se dio en los dos gobiernos anteriores.

La consultora también apuntó a un factor internacional que profundiza este cuadro: las redes sociales. Según explicó, estas plataformas no crearon las expresiones políticas más radicalizadas —que "existen desde hace mucho tiempo"—, pero sí les dieron "un ecosistema comunicacional que les permite expandirse con una velocidad que antes era impensada".

Alberdi, los gobernadores y el peso de las instituciones

Ante la consulta sobre el recorrido del Gobierno de Javier Milei —que ya lleva más de dos años y medio de gestión y varios cambios de gabinete, desde Nicolás Posse hasta Diego Santilli— y las críticas sobre un acercamiento a la "casta" que supo cuestionar en campaña, Goyburu prefirió leer el fenómeno en clave histórica e institucional.

Citó a Juan Bautista Alberdi y su obra Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina para explicar que buena parte de lo que hoy se observa "ya está descripto" en el diseño institucional argentino, reforzado con las sucesivas reformas constitucionales que consolidaron el poder de los gobernadores.

Recuperó también una metáfora de su colega, el profesor Luis Tonelli: "Cuando baja el agua de un río empiezan a verse todas las piedras que estaban ocultas". Según Goyburu, en la Argentina ocurre algo similar: cuando "baja el agua", lo que emerge es la vigencia de Alberdi y la necesidad de todo presidente de negociar con los gobernadores para poder gobernar, en una relación que también es de ida y vuelta, ya que las provincias necesitan del Estado nacional para sostener sus políticas.

"Las instituciones importan. Los dirigentes políticos pueden tener distintas estrategias, pero inevitablemente terminan jugando dentro de las reglas que impone ese sistema", afirmó, y trazó una línea que —según dijo— se repite desde el regreso de la democracia en 1983, pasando por el menemismo, hasta la actualidad.

Dos argentinas: la de la Ruta 6 hacia el Río de la Plata y la de la cordillera

Al analizar los datos segmentados por región, edad y género, Goyburu identificó una brecha marcada entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el interior del país. Para graficarlo, recurrió a una imagen propia: "Existe una Argentina 'de la Ruta 6 hacia el Río de la Plata' y otra 'de la Ruta 6 hacia la cordillera'", dos realidades económicas y sociales que —advirtió— son "bastante diferentes".

Esa diferencia, explicó, complica cualquier intento de diseñar una política económica única: "No necesita el mismo tipo de cambio quien exporta petróleo, gas o productos agropecuarios que una industria instalada en el conurbano bonaerense". Elaborar una estrategia nacional que satisfaga intereses tan diversos, resumió, "siempre representa un enorme desafío".

La politóloga vinculó esta tensión con la histórica disputa entre el conurbano bonaerense y el interior productivo, agravada, según explicó, por el crecimiento demográfico del AMBA impulsado por las migraciones internas y externas, y profundizada tras la reforma constitucional de 1994, que eliminó el Colegio Electoral y le dio a esa región un peso político y electoral cada vez mayor.

Vaca Muerta y el dominio provincial de los recursos, una "política de Estado"

Sobre el final de la entrevista, la conversación giró hacia Neuquén y el desarrollo de Vaca Muerta como uno de los principales polos energéticos del país. Para Goyburu, la clave de ese proceso hay que buscarla también en el diseño institucional: la reforma constitucional de 1994 le otorgó a las provincias el dominio originario de los recursos naturales de su territorio, una herramienta que —consideró— Neuquén "probablemente haya sido una de las provincias que mejor supo aprovechar" a lo largo de los años, sosteniendo una política consistente en materia energética más allá de los cambios de gobierno provincial.

La especialista trazó un paralelismo con YPF a nivel nacional, un activo que, pese a las diferencias políticas de distintas épocas, ningún gobierno terminó de desprender, incluido el actual, que —remarcó— "muchos suponían que avanzaría en otra dirección" y sin embargo decidió sostener ese esquema. Para Goyburu, ese recorrido demuestra que existen determinadas políticas de Estado que, con matices, logran sobrevivir a los cambios de gestión.