JUSTICIA
Caso Juan Caliani: la defensa impugnó la sentencia y habrá audiencia el 13 de marzo
La causa judicial por el homicidio del periodista Juan Caliani, ocurrido el 1 de abril de 2024, volvió a generar repercusiones luego de que la defensa de los dos condenados presentara una impugnación contra la sentencia dictada tras la audiencia de cesura realizada en agosto del año pasado.
El fin de semana, la familia de Caliani difundió un comunicado en el que expresó su preocupación por lo que considera una maniobra que podría dilatar el proceso. “Si bien es conocido y reconocido el derecho a impugnación que tiene la defensa, es indignante cuando se recurre a la mentira o a hipótesis de hechos que ya fueron probados para argumentar lo que a todas luces resulta insostenible”, señalaron.
La audiencia para tratar la impugnación fue fijada para el 13 de marzo, instancia en la que se analizarán los planteos de la defensa.
La posición de la familia y su abogado
El abogado de la familia, Federico Egea, explicó que la posibilidad de impugnar forma parte del debido proceso. “El recurso es una parte esencial del debido proceso legal”, sostuvo en declaraciones públicas, y aclaró que el cuestionamiento no apunta al derecho de recurrir, sino a evitar demoras innecesarias.
“Tiene lógica desde que para ellos es una instancia de mucho sufrimiento y de mucho dolor y culminar este proceso les va a permitir seguir elaborando el duelo, pero ya desde otro lugar”, afirmó el letrado.
Egea indicó además que en el pedido de impugnación hay afirmaciones que considera falsas o falaces, tanto respecto de la dinámica del hecho como del comportamiento de los condenados durante el tratamiento de libertad asistida.
Cambio de postura en la defensa
Según explicó el abogado, durante la audiencia de cesura la defensa había planteado la no aplicación de la pena, argumentando que el tratamiento había sido exitoso. Sin embargo, en la impugnación actual sostendría que corresponde aplicar penas, incluso de cumplimiento efectivo, pero que estas resultan excesivas.
“El tratamiento fue el mismo, se ventiló ampliamente durante las audiencias de cesura y la defensa parece haber cambiado de parecer”, señaló Egea, al describir el giro en la postura procesal.
Si bien evitó calificar la estrategia como estrictamente dilatoria, el abogado remarcó que el proceso ya fue extenso y que la familia atravesó un tratamiento judicial prolongado. Tras la finalización de la cesura en agosto, hubo demoras vinculadas a la organización judicial y ahora se suma la instancia de impugnación.
“Está bien que se deduzca y se sustancie, pero hay que hacerlo rápido, porque hay una situación en la posición de las víctimas que es grave y que merece también que este proceso se termine de la manera más rápida posible”, expresó.