ANÁLISIS
"Un presidente puede discutir cómo se mide la economía, pero no cómo vive la gente"
El consultor político Javier Pianta, licenciado en Comunicación Social, docente universitario y director de PDM Argentina, analizó en el programa Nada sucede dos veces, de AM Cumbre 1400, el momento del Gobierno de Javier Milei. Su diagnóstico es que la brecha entre los indicadores económicos y la vida cotidiana empieza a tener costos políticos, aunque la oposición aún no logra capitalizarlo.
"La economía que se mide y la que se vive"
Pianta sostuvo que, en las últimas semanas, el Presidente cuestionó los indicadores económicos adversos y los atribuyó a problemas de medición o al periodismo. Para el consultor, ese enfoque ignora lo que reflejan las encuestas: las preocupaciones cotidianas alcanzan también a quienes votaron a Milei.
"Un presidente puede discutir cómo se mide la economía; lo que no puede discutirle a la gente es cómo vive", resumió.
Según los últimos estudios que analiza, la falta de trabajo y los bajos salarios concentran en promedio cerca del 55% de las menciones entre las preocupaciones ciudadanas. La inflación, en cambio, bajó al 25% o 27%, algo que Pianta atribuye al trabajo del Gobierno para combatirla.
Aun así, advirtió que bajar la inflación no alcanza si la gente "sigue perdiendo la carrera todos los días" por los pequeños aumentos en la verdulería, el mercado o la farmacia. "El gran problema del Gobierno es mirar solamente una parte de la película y no la película completa", planteó.
Rechazo alto, pero sin alternativa consolidada
Los números que maneja Pianta muestran un escenario ambiguo. Entre el 55% y el 58% de los consultados, en promedio, prefiere un cambio de gobierno, y casi el 21% de los votantes de Milei, incluso dentro de su núcleo duro, evalúa modificar su voto.
Sin embargo, el consultor aclaró que eso no alcanza para que la oposición gane. "Hay un malestar que tiene mayoría, pero la alternativa todavía tiene que construirse", afirmó. Y agregó que enojo y dificultades económicas no implican necesariamente que, el día de la votación, la gente busque a un candidato opositor.
El peronismo y el efecto Cristina
Consultado sobre las declaraciones de Máximo Kirchner acerca de una eventual candidatura de Cristina Kirchner, Pianta consideró que el Gobierno celebra y probablemente fomenta este tipo de intervenciones, porque le permiten reactivar el contraste identitario.
Para el consultor, hoy no existe desde el peronismo "una construcción seria" que se perciba como alternativa de gobierno. Además de lo que esas declaraciones proyectan hacia afuera, señaló, generan una "implosión" hacia adentro del espacio. Su lectura es que el gran desafío peronista es construir un candidato capaz de superar esa línea divisoria.
También mencionó que dirigentes como Daniel Aráoz habrían planteado el 28 de noviembre como fecha para definiciones. Pianta no ve, por ahora, una "franja ancha" en el centro: cree que la elección volverá a plantearse en términos de blanco o negro, con lo "anti" como factor identitario.
Un año es una eternidad
Entre los conductores surgió la idea de que el mejor perfil opositor sería alguien de centro, con formación, confianza en los factores económicos y vínculos con el poder económico. Pianta coincidió en parte, pero remarcó que los outsiders tienen un alto desconocimiento: hasta un 70% del público general no los conoce.
Para relativizar las proyecciones actuales, recordó que un año antes de la elección de 2023, en 2022, Patricia Bullrich aparecía primera en las encuestas, Sergio Massa segundo y Milei tercero. "Parece que falta poco, pero falta mucho", dijo. Y concluyó que la oposición deberá elegir entre ser funcional a la polarización o "ponerse los pantalones" para construir una opción para quienes no quieren continuar con el modelo actual.
La estrategia de comunicación: disenso, tensión y saturación
Sobre la narrativa oficial, Pianta describió una estrategia basada en "conservar una narrativa desde el disenso y no desde el consenso". Según explicó, el Gobierno tensa la cuerda con polémicas, luego la afloja introduciendo otros temas, como Malvinas, y vuelve a tensarla con nuevas controversias.
Con 20 años de experiencia trabajando para gobiernos municipales y nacionales, el consultor aseguró que él no recomendaría inicialmente una estrategia como la de Milei. Aclaró que, a su entender, no proviene solo del Presidente, sino que "viene bajada desde otro lugar".
Pianta vinculó este método con la idea de "inundar la zona", asociada a Steve Bannon: saturar el espacio público con temas hasta que la ciudadanía "ya no sabe qué escuchar, qué decir ni qué ver". Recordó también el libro de Pablo Stefanoni ¿La rebeldía se volvió de derecha? para explicar cómo la derecha tomó la agenda y perdió la vergüenza de hablar de temas antes tabú. Según indicó, es una línea que también siguen referentes como Donald Trump, Giorgia Meloni y el círculo de Bolsonaro en Brasil.
"Les da resultado. Hay que ver hasta cuándo", advirtió.