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Crisis en la ciencia argentina: una científica advierte por el ajuste y la pérdida de investigadores
La situación del CONICET y del sistema científico y tecnológico argentino atraviesa un escenario de fuerte tensión por la reducción del financiamiento, la pérdida de puestos de trabajo, el deterioro salarial y la interrupción de concursos y carreras de investigación.
Así lo planteó Magdalena Biota, doctora en Ciencias Sociales y Humanas, durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces, de AM Cumbre 1400, donde explicó los motivos de la convocatoria nacional denominada “Ponete la camiseta”, impulsada para visibilizar la situación de la ciencia y la universidad.
Biota sostuvo que las últimas decisiones del Gobierno nacional profundizaron un proceso que, según describió, ya venía afectando al sistema científico. Entre los principales problemas mencionó la falta de financiamiento para investigar, la pérdida de puestos de trabajo, la caída del poder adquisitivo de los salarios y la dificultad para sostener equipos y líneas de investigación.
Crisis en el CONICET: despidos y pérdida de puestos de trabajo
Uno de los puntos centrales señalados por la científica fue la situación de los becarios y becarias postdoctorales. Según explicó, recientemente quedaron fuera del sistema 175 personas, en un contexto que también estuvo marcado por otros despidos y bajas de puestos de trabajo.
“Esto significa no solo que se cortan líneas de investigación, sino también que estos perfiles son de investigadores que vienen trabajando, tal vez, desde hace más de diez años en determinadas líneas de investigación y que están formando otros recursos humanos para hacer que el sistema siga funcionando a mediano y largo plazo”, explicó.
Para Biota, el problema excede a quienes pierden un puesto laboral. La interrupción de una trayectoria científica implica también afectar investigaciones que llevan años de desarrollo y la formación de nuevos profesionales.
En ese sentido, remarcó que la investigación científica está vinculada con necesidades concretas de los territorios, desde la salud hasta el estudio del suelo y la contaminación.
“Se están desmantelando áreas del sector público que son vitales para los territorios”, afirmó.
El impacto del ajuste sobre los salarios de los científicos
Otro de los aspectos señalados durante la entrevista fue la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sistema científico.
Biota sostuvo que desde el comienzo de la gestión de Javier Milei se produjo una reducción cercana al 50 % del poder adquisitivo de los salarios, mientras que también existen trabajadores administrativos que, según indicó, perciben ingresos por debajo de la línea de pobreza.
La científica planteó que este escenario genera además una mayor incertidumbre laboral y favorece el pluriempleo, una situación que, a su entender, termina afectando las capacidades específicas que requiere el sistema científico.
“Todo esto genera una situación de mucha imprevisibilidad e incertidumbre e impulsa, también, junto con el tema del salario, al pluriempleo y a un deterioro de las capacidades específicas del CONICET”, sostuvo.
¿Qué pasa con los investigadores que se forman en Argentina?
Uno de los interrogantes planteados durante la entrevista fue qué sucede con las personas que pasan años formándose en una determinada área de investigación y luego encuentran dificultades para continuar sus carreras científicas.
Biota explicó que muchos de estos perfiles tienen posibilidades de insertarse en el sector privado o incluso en otros países, debido a la especialización alcanzada. Sin embargo, consideró que el problema no debería reducirse a la posibilidad de que los investigadores puedan emigrar.
“El tema acá es el interés social que tiene este conocimiento al servicio del sector público, de los territorios y de las personas que habitamos en ellos”, señaló.
Desde su perspectiva, el conocimiento producido por investigadores argentinos forma parte de una estructura vinculada con las necesidades de cada región.
Por eso, advirtió que trasladar a un investigador a otro ámbito o a otro país no significa necesariamente mantener la misma línea de trabajo.
“Es muy difícil pensar cómo desarrollás lo mismo en otro espacio. Vas a hacer otra cosa, probablemente”, explicó.
Una red científica federal
La investigadora también destacó una característica del sistema científico argentino: su estructura federal.
Los institutos, grupos de investigación y Centros Científico-Tecnológicos están distribuidos en distintas regiones del país y mantienen vínculos entre sí. Para Biota, esa red permite que la investigación no quede concentrada exclusivamente en Buenos Aires.
“La capilaridad del sistema científico, eso que ves en esta campaña, también tiene que ver con que el sistema científico es una red federal”, explicó.
En ese marco se desarrolla la convocatoria “Ponete la camiseta”, con participación de trabajadores y científicos de distintos puntos del país.
La organización se realiza a través de redes sociales, correos electrónicos y grupos de WhatsApp vinculados con los Centros Científico-Tecnológicos y los grupos de investigación.
La movilización tendrá este miércoles como uno de sus principales puntos de concentración al Obelisco, en la Ciudad de Buenos Aires, aunque también se sumaron distintos lugares del país.
La situación de otros organismos científicos
Durante la entrevista, Biota también señaló que el problema no se limita al CONICET.
Según indicó, otros organismos del sistema científico y tecnológico, como el INTA, el INTI y áreas vinculadas con la energía atómica, también atraviesan un proceso de reducción de personal y ajuste.
La científica mencionó que, mientras el CONICET habría perdido miles de puestos de trabajo desde el comienzo de la actual gestión, el conjunto del sistema científico registró una pérdida aún mayor.
Para Biota, el escenario representa la continuidad de un proceso de ajuste que había sido anticipado por el Gobierno durante la campaña electoral.
El caso personal de Magdalena Biota
La propia trayectoria de Biota constituye un ejemplo de las dificultades que describió durante la entrevista.
Es doctora en Ciencias Sociales y Humanas y traductora pública en inglés, carrera que estudió en la Universidad Nacional de La Plata. Actualmente trabaja en el Hospital El Cruce, dentro del CONICET, y en la Universidad Nacional Arturo Jauretche.
Según relató, trabaja en el sector público desde que se recibió como traductora, en 2005.
Además, se presentó a un concurso para acceder a un cargo de personal profesional de apoyo (CPA) del CONICET. Se trata de perfiles profesionales y técnicos que desarrollan tareas vinculadas con la investigación y que forman parte de una carrera paralela a la de investigador científico.
Biota explicó que el concurso para el que se había preparado fue disuelto junto con otros concursos destinados a cubrir áreas específicas.
“Nos veníamos formando y trabajando para esas áreas”, señaló.
A esto se suma su situación contractual. Según relató, lleva más de 20 años trabajando como contratada y, durante la actual gestión, sus contratos pasaron a renovarse con una frecuencia de tres meses.
La consecuencia, según describió, es un escenario marcado por la incertidumbre y la imposibilidad de proyectar una trayectoria laboral a largo plazo.