ECONOMÍA

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11/08/2026

El agro crece, pero el consumo no despega: las claves del escenario económico argentino

Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA, analizó por AM Cumbre 1400 el crecimiento del sector, el impacto de las retenciones, las dificultades de las economías regionales y el desafío de recuperar el consumo.
Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA fue entrevistada en el programa "Nada sucede dos veces", por AM Cumbre 1400. Foto: captura de video Cumbre Stream
Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA fue entrevistada en el programa "Nada sucede dos veces", por AM Cumbre 1400. Foto: captura de video Cumbre Stream

Mientras algunos indicadores macroeconómicos muestran una mejora, la recuperación de la economía argentina todavía presenta diferencias importantes entre sectores. La inflación mantiene una tendencia descendente y las expectativas apuntan a un crecimiento de la actividad durante 2026, pero el consumo continúa sin despegar y algunas ramas de la producción enfrentan dificultades.

En ese escenario, el agro aparece como uno de los sectores que sostiene el crecimiento de la actividad económica. Así lo explicó Nicolle Pisani Claro, economista jefa de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces, por AM Cumbre 1400.

La especialista destacó que las cadenas agroindustriales representan alrededor del 22% de la actividad económica nacional, aunque su peso no se limita a la producción primaria.

“El 22% de la actividad económica” incluye no solo lo que ocurre en el campo, sino también a la industria, el comercio y el transporte vinculados con los productos agroindustriales, explicó.

De esta manera, el desempeño del sector tiene un efecto que atraviesa distintas actividades y genera un impacto sobre buena parte de la economía.

Agricultura y ganadería, entre los sectores que impulsan la actividad

Pisani Claro señaló que los indicadores mensuales de actividad económica muestran señales dispares, con meses de crecimiento y otros de retroceso.

Por eso, consideró necesario analizar el comportamiento de cada sector de manera particular. En ese análisis, la agricultura y la ganadería presentan una evolución positiva.

“La realidad es que lo que es la actividad de la agricultura y la ganadería viene creciendo, viene impulsando parte del crecimiento económico que hay hoy en nuestro país”, sostuvo.

El dato adquiere mayor relevancia por el peso que tiene el agro en el ingreso de divisas. Según explicó la economista, el sector genera entre el 57% y el 60% de las exportaciones argentinas, dependiendo del año.

Esto convierte al complejo agroindustrial en una pieza central para la generación de dólares y para el funcionamiento de la economía argentina.

El contraste: crecimiento del agro y consumo estancado

El buen desempeño de algunas actividades agropecuarias convive con una situación diferente en otros sectores.

Uno de los principales desafíos señalados durante la entrevista fue lograr que la recuperación económica alcance a una mayor cantidad de actividades y que, especialmente, se traduzca en una mejora del consumo.

Pisani Claro consideró que la economía viene transitando un sendero favorable en algunos aspectos, principalmente por la disminución de la inflación y las expectativas de crecimiento para 2026.

Sin embargo, planteó que el desafío consiste en transformar esa mejora macroeconómica en una recuperación concreta de la actividad.

“Se necesita de todos los sectores para poder llevar al crecimiento del país”, sostuvo.

En ese proceso, consideró fundamental mejorar los ingresos y los salarios para que acompañen la recuperación y permitan impulsar nuevamente el consumo.

Retenciones: el reclamo del agro para aumentar producción e inversiones

El otro eje central del análisis fue el esquema de derechos de exportación.

Pisani Claro sostuvo que desde FADA consideran necesaria la eliminación de las retenciones debido a que generan efectos sobre las decisiones productivas y de inversión.

Según explicó, los derechos de exportación desalientan la producción, la generación de empleo y las inversiones.

La economista destacó que ya se eliminaron retenciones para distintas economías regionales, aunque todavía permanecen en algunos sectores.

Al mismo tiempo, señaló que el Gobierno planteó un calendario de reducción de los derechos de exportación para los próximos años.

Para FADA, sin embargo, el objetivo debería ser avanzar hasta su eliminación definitiva.

“La baja, hasta llegar también a su eliminación, sería lo ideal”, afirmó.

El agro podría generar más de 500.000 puestos de trabajo

Uno de los datos más relevantes aportados por la economista durante la entrevista fue una estimación de FADA sobre el potencial productivo del sector si se eliminan los derechos de exportación.

Según explicó Pisani Claro, en un período de diez años la producción de granos podría incrementarse alrededor de un 56%.

Pero el impacto no se limitaría a la producción.

La estimación también contempla la posibilidad de generar más de 500.000 puestos de trabajo vinculados con el crecimiento de las cadenas agroindustriales.

“Estamos hablando de más de medio millón de puestos de trabajo que claramente sumarían a todo este contexto necesario para nuestro país de reactivación económica”, sostuvo.

La discusión sobre las retenciones, de esta manera, no queda limitada a la cuestión tributaria. Para FADA, también involucra el nivel futuro de producción, las inversiones, las exportaciones y la generación de empleo.

Economías regionales: precios estancados y costos en aumento

Pero el escenario del agro no es homogéneo. Mientras la agricultura y la ganadería muestran crecimiento, distintas economías regionales atraviesan dificultades.

Durante la entrevista, Pisani Claro mencionó específicamente a la yerba mate, además de la producción de arándanos, leche y porcinos.

También señaló las dificultades que atraviesan las cadenas de maní, peras y manzanas.

El problema central está dado por una combinación de precios de venta que permanecen estancados y costos productivos que continúan aumentando.

“Los precios que reciben los productores se encuentran estancados y tenemos insumos o costos que asumen las cadenas productivas que han ido en aumento”, explicó.

Esta diferencia entre ingresos y costos termina afectando la rentabilidad y dificulta la recuperación de determinadas actividades.

Qué espera FADA para la economía argentina

De cara a 2026 y 2027, Pisani Claro consideró que la economía argentina viene transitando un “buen sendero”, especialmente por la evolución de la inflación.

La economista mencionó además expectativas de crecimiento de la economía durante 2026 en torno al 2,6%.

Pero, nuevamente, puso el foco en la necesidad de que ese crecimiento sea más amplio.

El principal desafío, según su análisis, será conseguir una reactivación que no quede concentrada en determinados sectores, sino que alcance a las distintas ramas de la economía.

Para ello, consideró necesario trabajar sobre los ingresos y los salarios y lograr que evolucionen en sintonía con la recuperación de la actividad.

El objetivo final es que ese proceso pueda traducirse en mayor consumo, uno de los componentes que todavía muestra señales de estancamiento.

Un escenario con dos velocidades

El análisis de FADA muestra así una economía argentina con comportamientos diferentes.

Por un lado, el agro mantiene capacidad de crecimiento, genera divisas y tiene potencial para ampliar la producción y el empleo. Por otro, varias economías regionales enfrentan dificultades por el aumento de los costos y el estancamiento de los precios.

A esto se suma un consumo que todavía no recupera el dinamismo esperado.

La evolución de la inflación y las expectativas de crecimiento para 2026 ofrecen un escenario de mayor estabilidad, pero el desafío será conseguir que esa mejora llegue a los ingresos de los trabajadores, al consumo y a los sectores productivos que todavía permanecen rezagados.

En ese contexto, el debate sobre las retenciones adquiere una dimensión más amplia: para el sector agroindustrial, su reducción y eventual eliminación podría convertirse en una herramienta para aumentar la producción, atraer inversiones y generar empleo.

Mientras tanto, el desafío de la economía argentina será convertir el crecimiento de algunos sectores, especialmente del agro, en una recuperación más extendida y capaz de llegar al conjunto de la actividad.