RÍO NEGRO

|
24/06/2026

Echarren advirtió que el tráfico de Vaca Muerta podría triplicarse y colapsar las rutas del Alto Valle

El ministro de Obras y Servicios Públicos rionegrino advirtió que el traspaso de la 22 y la 151 no incluiría los recursos por parte del gobierno nacional.
El ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, realizó declaraciones en el programa "Nada sucede dos veces". Foto: captura de video Cumbre Stream
El ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, realizó declaraciones en el programa "Nada sucede dos veces". Foto: captura de video Cumbre Stream

El deterioro de las rutas nacionales en el Alto Valle de Neuquén y Río Negro llegó a un punto crítico: el ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, confirmó que menos de una quinta parte de los 510 kilómetros que componen la Ruta Nacional 22 y la Ruta Nacional 151 están en condiciones aceptables. El resto, dijo, se encuentra en estado deplorable.

La declaración fue formulada en el programa “Nada sucede dos veces”, por AM Cumbre 1400, y abre un debate urgente sobre quién pagará la factura de décadas de abandono vial en una región que concentra el tránsito pesado de la industria hidrocarburífera más dinámica del país: Vaca Muerta.

El traspaso de rutas: un problema sin recursos

El Gobierno nacional avanza en la transferencia de rutas nacionales a nueve provincias mediante un decreto. Río Negro forma parte de ese universo y el impacto, según Echarren, es especialmente grave.

"Te transfieren el problema, pero no el financiamiento. Después cada provincia debe buscar cómo resolverlo. Lo mismo ocurrió con la educación y con la salud pública", aseguró. 

El funcionario fue contundente: ninguna provincia está en condiciones de absorber semejante responsabilidad sin recursos adicionales. Por eso, antes de rubricar cualquier convenio con Nación, el gobierno provincial trabaja en un documento con condiciones que serán presentadas formalmente al Ejecutivo nacional.

En las rutas 22 y 151 conviven obras inconclusas con contratos abiertos desde hace casi veinte años, proyectos nunca ejecutados, indefiniciones técnicas y problemas legales —como ocurrió con algunos accesos a General Roca— y diseños que nunca llegaron a elaborarse, como en el caso de Cipolletti.

El puente ferroviario de Cipolletti: por qué elevar es mejor que bajar

Uno de los puntos más críticos del corredor vial del Alto Valle es el puente ferrocarretero que conecta la Ruta 151 con Cipolletti. El ministro identificó dos problemas estructurales que lo convierten en un cuello de botella permanente.

El primero es la altura: los camiones modernos, más altos y largos que los de décadas anteriores, rozan la estructura y generan vibraciones que la dañan. El segundo es la capacidad: solo existen dos vías de circulación, lo que estrangula el flujo vehicular en horas pico.

"Nosotros estamos analizando elevar el puente y ensanchar los cabezales para avanzar hacia un esquema de doble vía en ese sector. Es una propuesta diferente a la de Vialidad Nacional", indicó el funcionario rionegrino.

La alternativa que Vialidad Nacional había presentado al municipio de Cipolletti proponía bajar el nivel de la calzada. Sin embargo, esa opción genera una depresión que requiere sistemas de bombeo permanentes para evacuar el agua de lluvia, además de complicaciones por la presencia de gasoductos en el subsuelo. La provincia evalúa una solución diferente y coordinará con Vialidad Nacional antes de avanzar.

Control de cargas: la clave para conservar la infraestructura

El ministro señaló que uno de los mayores problemas de Vialidad Nacional en todo el país es la ausencia de controles de carga sistemáticos. La paradoja, explicó, es que el Estado invierte millones en construir rutas con dinero de los contribuyentes y luego no fiscaliza el peso de los vehículos que las utilizan, acelerando el deterioro.

Como contraejemplo, mencionó la Ruta Provincial 2, que conecta con el puerto de San Antonio Este: con controles permanentes de carga, la vía se encuentra en excelentes condiciones. Ese modelo se replicará en las rutas provinciales 6 y 8.

También alertó sobre el desgaste acelerado de la Ruta 23, entre Jacobacci y Los Menucos, producto del tránsito pesado vinculado a distintas actividades productivas en la región cordillerana.

La 'Ruta del Petróleo' y el plan integral para el Alto Valle

Ante la pregunta sobre si existe una alternativa a la saturada Ruta 22 —similar a la Autovía Norte que construyó Neuquén—, Echarren confirmó que la provincia trabaja sobre un anteproyecto conocido como la Ruta del Petróleo o Ruta de las Arenas, diseñada para desviar el tránsito pesado vinculado a la industria hidrocarburífera.

Pero la mirada del ministro va más allá de una sola obra. Habla de un plan integral de circulación para todo el Alto Valle que incluya: resolución de los accesos a General Roca y Cipolletti, mejora del puente ferroviario, gestión del tránsito de carga pesada, análisis del impacto de eventuales peajes —que generarían desvíos hacia rutas como la Provincial 65— y nuevas conexiones entre Río Negro y Neuquén.

Vaca Muerta presiona: el volumen de arena puede triplicarse

El trasfondo de toda esta discusión es el crecimiento exponencial de Vaca Muerta. Echarren reveló que la provincia mantuvo conversaciones con inversores interesados en transportar arena por ferrocarril y que, según sus proyecciones, el volumen de arena que ingresará al yacimiento podría triplicarse en el corto plazo.

Esa proyección vuelve urgente la discusión sobre infraestructura: las rutas actuales no están en condiciones de absorber esa demanda adicional, ni en términos de volumen ni de seguridad vial.

Coordinación con Neuquén y perspectiva regional

El ministro destacó que, por decisión del gobernador Alberto Weretilneck, prácticamente todas las acciones estratégicas de infraestructura se coordinan con la provincia de Neuquén. Ambas jurisdicciones comparten los mismos desafíos viales y productivos, y el planteamiento ante el Gobierno nacional también se realiza de manera articulada.

La posición de Río Negro es clara: no rechaza hacerse cargo de las rutas nacionales, pero tampoco firmará un traspaso que convierta una responsabilidad federal en una deuda provincial sin compensación. Lo que el Estado nacional no resolvió en veinte años no puede convertirse, de la noche a la mañana, en un problema exclusivo de las provincias.