MACABRO
Hallaron más restos humanos en un descampado de Caleta Olivia
Una escena difícil de olvidar sacudió al barrio 13 de Diciembre de Caleta Olivia. Una larga línea de policías —que se extendía por casi un kilómetro— avanzó metro por metro sobre la arena, el ripio y los matorrales de un descampado habitualmente utilizado para actividades deportivas. Esta vez, ese espacio cotidiano se transformó en un escenario atravesado por el horror: allí fueron hallados restos de un cuerpo humano descuartizado.
El estremecedor hallazgo tuvo su primer indicio el miércoles, cuando una vecina paseaba con su perro por la zona. De manera inesperada, el animal regresó hacia ella con una mano humana en la boca. Entre el shock y la urgencia, la mujer pidió ayuda a otros vecinos, quienes dieron aviso inmediato a la policía.
Como no fue posible determinar con precisión el punto exacto donde el perro había encontrado el resto humano, las autoridades dispusieron un cercado preventivo del sector para iniciar un exhaustivo análisis del terreno. Las primeras horas de búsqueda, ya durante la jornada del jueves, confirmaron un panorama aún más macabro.
Dentro de una bolsa de residuos fue encontrada una cabeza en avanzado estado de descomposición. A pocos metros aparecieron la otra mano y, finalmente, los pies, también en condiciones similares. Así lo confirmó el comisario inspector Alejandro Gutiérrez, titular de la Policía de Caleta Olivia, quien brindó detalles a medios locales.
Los estudios forenses
Todos los restos fueron trasladados a la morgue judicial de Puerto Deseado, donde los médicos forenses comenzaron las pericias. Según indicó el jefe policial, se intentará obtener muestras para análisis de ADN y también recurrir a las piezas dentarias para establecer la identidad de la víctima.
La investigación continúa con nuevos rastrillajes, que incluyen la participación de perros entrenados en búsqueda de personas y el apoyo de drones para ampliar el radio de exploración. Durante la tarde de este viernes se prevé intensificar el operativo ante la posibilidad de hallar más restos en el área.
En paralelo, se avanza con la recolección de testimonios de vecinos y el análisis de imágenes de cámaras de seguridad. Por el momento, no se logró determinar cuándo fueron arrojados los restos ni quién es la persona fallecida. La incertidumbre y el impacto emocional siguen latentes en una comunidad profundamente conmocionada por un hecho que alteró la calma cotidiana del barrio.