POLÉMICA POR LAS TIERRAS

“Tenemos que protegerlo y no destruirlo”: la advertencia de los productores por el avance urbano en el Alto Valle

La Federación de Productores destacó que quedó firme el veto a una modificación del plan urbano de Allen. Sebastián Hernández advirtió sobre los riesgos para la fruticultura y anticipó un proyecto de ley para proteger las chacras de Río Negro.

La Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén celebró que quedara firme el veto del intendente de Allen, Marcelo Román, a una modificación del Plan Rector que buscaba habilitar el avance urbano sobre unas 400 hectáreas de tierras rurales bajo riego. Desde la entidad advirtieron sobre la necesidad de proteger las zonas productivas y garantizar condiciones para que los chacareros puedan continuar invirtiendo.

El presidente de la Federación, Sebastián Hernández, explicó en AM Cumbre 1400 que la organización había solicitado al municipio que frenara la iniciativa y posteriormente dialogó con los concejales para evitar que se modificaran los límites entre las áreas urbanas y rurales.

“Nosotros planteamos al municipio que lo vete, que necesitábamos que se vete y que esta resolución no quedara firme”, recordó Hernández en diálogo con La Sana Costumbre, quien destacó que finalmente no se avanzó con la modificación del Plan Rector ni con la urbanización de las tierras involucradas.

El dirigente señaló que no se trata de una situación aislada y recordó que meses atrás también debieron intervenir ante una propuesta de expansión urbana sobre sectores productivos de Fernández Oro. En ese caso, explicó, el Concejo Deliberante acompañó el planteo de las instituciones vinculadas con la actividad frutícola.

Preparan una ley para proteger las tierras productivas de Río Negro

Hernández adelantó que la Federación trabaja en un proyecto de ley provincial destinado a preservar las zonas productivas de Río Negro, con características similares a una iniciativa impulsada en Neuquén. Según explicó, la propuesta involucrará a unos 15 o 16 municipios con actividad productiva, por lo que anticipó un debate importante sobre el uso del suelo y los límites de la expansión urbana.

El presidente de la Federación remarcó que uno de los principales problemas es la incertidumbre que enfrentan los productores al momento de realizar inversiones. En ese sentido, aseguró que la incorporación de tecnología, los sistemas de protección contra el granizo y las heladas, y la reconversión de las chacras pueden demandar alrededor de 45.000 dólares por hectárea.

“¿Te imaginás invertir semejante cantidad de plata, 45.000 dólares por hectárea, para poder encontrarte con que hay una decisión donde se loteó la chacra al lado?”, cuestionó Hernández, al señalar que los productores necesitan previsibilidad para sostener su actividad. Además, advirtió que la convivencia entre barrios y chacras genera dificultades vinculadas con la basura, la contaminación lumínica y el funcionamiento de los sistemas de riego y drenaje.

“En ningún lugar del mundo existen lugares como el que está acá. Y nosotros lo tenemos que proteger y no destruir y hacerlo desaparecer”, sostuvo, al destacar las características del sistema productivo del Alto Valle.

Por último, Hernández recordó que la preservación de las chacras también tiene un impacto económico y ambiental, ya que la fruticultura genera empleo, mantiene espacios verdes alrededor de las ciudades y contribuye al funcionamiento de los canales y desagües que permiten evacuar el agua de lluvia.

En paralelo, el dirigente expresó su preocupación por las condiciones climáticas que afectan a la producción regional. Mencionó daños por granizo en sectores de Valle Medio, Godoy y Regina, y advirtió sobre el riesgo de nuevas heladas durante los próximos días.

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