2026-08-12

SISMOS

Terremotos: una científica analizó el riesgo sísmico en nuestras provincias

Aixa Rodríguez, Geóloga e investigadora del CONICET, fue entrevistada en el programa “Nada sucede dos veces”, por AM Cumbre 1400.

 Aixa Rodríguez, geóloga e investigadora del CONICET, fue entrevistada en el programa Nada sucede dos veces de AM Cumbre 1400, porque los terremotos en Colombia y Venezuela registrados este año hicieron recrudecer la posibilidad de que en nuestras provincias cordilleranas se puedan registrar eventos similares.

La especialista fue clara desde el inicio: aunque las noticias y las redes sociales suelen vincular rápidamente eventos sísmicos ocurridos en distintos países, la ciencia todavía no cuenta con estudios que confirmen una relación directa entre lo sucedido en Colombia y en Venezuela. Se trata, explicó, de dos contextos tectónicos diferentes que ameritan un análisis por separado.

Por qué tiembla la tierra: el rol de las placas tectónicas

Rodríguez recurrió a una imagen sencilla para explicar un fenómeno complejo: la Tierra funciona como una cáscara dura dividida en placas, que no permanecen quietas, sino que se desplazan de manera constante y quedan sometidas a esfuerzos permanentes en sus bordes.

En la región que compartimos con Colombia —que incluye a Neuquén, San Juan y el resto de Argentina y Chile— es la placa de Nazca, de tipo oceánica, la que intenta subducir (meterse por debajo) de la placa Sudamericana, que es continental. Esa resistencia mutua acumula energía durante años hasta que, al liberarse de golpe, se produce un sismo.

La geóloga remarcó un dato clave para la región: la placa Sudamericana no solo está fracturada en sus bordes, sino que también presenta fallas internas activas, muchas de ellas ubicadas justo debajo de ciudades que, históricamente, se fundaron cerca de esas fallas porque allí también se forman los ríos.

¿Qué zonas de Argentina tienen mayor riesgo sísmico?

Según explicó Rodríguez, las provincias con fallas activas y subducción en marcha —y por lo tanto con mayor exposición sísmica— son:

  • Neuquén
  • Mendoza
  • San Juan
  • Catamarca
  • La Rioja
  • Salta

La especialista insistió en que el riesgo no depende únicamente del peligro natural, que es imposible de eliminar, sino también de la vulnerabilidad, un factor que sí puede reducirse con preparación.

Profundidad, magnitud y por qué un sismo lejano puede sentirse igual de fuerte

Uno de los puntos más didácticos de la entrevista tuvo que ver con la profundidad de los sismos. Rodríguez comparó el caso de San Juan en 2021 —un sismo de 6,4 a solo 10 kilómetros de profundidad, por una falla local— con el ocurrido en Colombia, de magnitud 7,4 pero a unos 104 kilómetros de profundidad.

Aunque en general los sismos superficiales suelen ser más destructivos porque las ondas llegan con menos atenuación, la geóloga aclaró que un evento de gran magnitud, aunque sea profundo, puede atravesar igualmente todas las capas de roca y causar daños severos en superficie. Además, el tipo de suelo influye de manera decisiva: los terrenos con arena y agua saturada, como ocurrió en Venezuela, amplifican la onda sísmica, mientras que la roca tiende a absorberla.

Cómo actuar ante un sismo, según la geóloga del CONICET

Rodríguez ofreció una serie de recomendaciones concretas para reducir riesgos:

  1. Conocer el tipo de construcción en la que se vive o trabaja. No es lo mismo una vivienda sismorresistente que una construida en adobe.
  2. Cubrirse la cabeza durante el movimiento, ya que la mayoría de las muertes en sismos se producen por golpes en esa zona.
  3. Evacuar de inmediato si la vivienda no es sismorresistente; permanecer en el lugar y evacuar recién cuando el sismo termine si la construcción sí lo es.
  4. Elegir bien el punto de encuentro al evacuar, lejos de tendidos eléctricos, balcones u objetos que puedan caer, incluso durante las réplicas.
  5. Definir en familia un lugar de encuentro en caso de sismo —por ejemplo, la escuela de los chicos— y conversarlo con anticipación, sin generar alarma.

La especialista destacó que los colegios con planes de evacuación entrenados logran que los estudiantes salgan de manera ordenada hacia zonas seguras, mientras que en las instituciones sin preparación previa suelen registrarse corridas y caídas.

Monitoreo sísmico: qué organismos vigilan la actividad en Argentina

En cuanto al monitoreo, Rodríguez mencionó que en el país existen redes de estaciones sismológicas que dependen de universidades e institutos de investigación, además de organismos nacionales como el INPRES, con estaciones distribuidas en distintas provincias. Cuando se produce un movimiento, la señal llega de forma electrónica y luego es revisada por un sismólogo para precisar la ubicación y profundidad exactas.

También explicó el funcionamiento de las alertas tempranas que reciben algunos usuarios de celulares en países como Chile: los acelerómetros de los dispositivos, mediante redes neuronales, pueden detectar el movimiento de miles de teléfonos en simultáneo y emitir un aviso segundos antes de que la onda sísmica llegue a otra región, ya que las ondas se propagan más rápido que la información puede procesarse en algunos casos. Aclaró, de todos modos, que estos sistemas no permiten predecir sismos, sino apenas anticiparlos por segundos una vez que ya ocurrieron.

Rodríguez lamentó que en los últimos años varios institutos de investigación se hayan fusionado —el caso del INPRES con SEGEMAR— lo que derivó en menos financiamiento y menor cantidad de personal dedicado al monitoreo sísmico en el país.

Una Tierra en movimiento: doce grandes sismos en lo que va del año

Consultada sobre si existe alguna explicación de por qué se están registrando estos eventos en un período de tiempo relativamente corto, la investigadora señaló que ya se contabilizaron 12 megaterremotos en distintas partes del mundo en lo que va del año, aunque todavía no hay estudios que permitan establecer una causa común. Recordó, además, que Colombia ya había sufrido un sismo de características similares en 1979, lo que sugiere que se trata de dinámicas geológicas que se repiten a lo largo del tiempo.

La recomendación final: preparación, no pánico

Para cerrar, Rodríguez remarcó que la clave no es vivir en alerta permanente ni caer en el pánico, sino asumir que Argentina —y en particular provincias como Neuquén— se encuentra en una zona sísmica activa, y que la preparación previa es la principal herramienta para reducir el impacto de un eventual terremoto. La especialista invitó a la comunidad a consultar los materiales didácticos disponibles en la página de la Asociación Geológica Argentina, pensados justamente para acercar esta información a la población general.

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