REFORMA MUNICIPAL
Una concejal busca eliminar la Defensoría del Pueblo para reducir el gasto público: “Nos sale a los neuquinos más de 600 millones de pesos al año”
La concejal Denisse Stilger presentó un proyecto para eliminar la Defensoría del Pueblo de Neuquén, con el objetivo de reducir el gasto público y destinar los recursos que se ahorren a obras públicas. La iniciativa se enmarca en el debate por una modificación de la Carta Orgánica municipal, que también contempla establecer un límite a la cantidad de concejales.
La edil explicó en AM Cumbre 1400 que la discusión sobre la reducción del gasto debería extenderse a otros organismos municipales. “Si vamos a recortar, recortemos en serio el gasto en algo que sería el equivalente a varios concejales”, sostuvo en diálogo con el programa La Sana Costumbre, conducido por Juan Pablo Iozzia y Alejandra Brusain.
Según Stilger, el funcionamiento de la Defensoría del Pueblo representa un costo significativo para las arcas municipales. “Hoy el defensor del pueblo, si uno analiza los presupuestos anteriores, nos sale a los neuquinos más de 600 millones de pesos al año”, afirmó.
La concejal consideró que la institución perdió parte de su función original debido a la creación de nuevos mecanismos de atención ciudadana. Explicó que, cuando se redactó la Carta Orgánica durante la década de 1990, la Defensoría constituía una herramienta importante para garantizar derechos, pero actualmente existen otras dependencias que pueden atender esos reclamos.
En ese sentido, aseguró que “la realidad es que también es una figura que ha perdido esa fuerza a lo largo de estos últimos años, justamente por la creación de nuevos entes, por la creación de nuevos mecanismos de resolución”.
La cifra de 600 millones de pesos surge, según detalló, de presupuestos anteriores que contemplan el alquiler del edificio, los salarios de los trabajadores y las remuneraciones del defensor del Pueblo y su adjunto. Sin embargo, aclaró que la eliminación del organismo no implicaría necesariamente un ahorro equivalente a la totalidad de ese presupuesto, ya que el personal conservaría sus puestos de trabajo.
“Por lo general los trabajadores se encuentran en planta permanente y la idea es que sean reubicados en el Ejecutivo municipal”, explicó Stilger, quien planteó que los recursos disponibles después de esa reorganización podrían destinarse a necesidades prioritarias de la ciudad.
Entre esas prioridades mencionó la infraestructura urbana y sostuvo que “una de las prioridades de los neuquinos es justamente la obra pública”, aunque reconoció que el destino definitivo de los fondos deberá discutirse durante el tratamiento legislativo.
Qué organismos podrían reemplazar sus funciones
Uno de los principales argumentos de la concejal es que buena parte de las tareas de la Defensoría del Pueblo ya son desarrolladas por otras instituciones. Según las estadísticas de 2024 que citó durante la entrevista, el organismo atendió aproximadamente 2000 reclamos, principalmente vinculados con asesoramiento legal, mediaciones y defensa del consumidor.
Stilger explicó que actualmente existen servicios gratuitos de asesoramiento jurídico a través del Ministerio Público de la Defensa, convenios municipales con el Colegio de Abogados y programas que acercan la atención a las comisiones vecinales.
También mencionó las mediaciones comunitarias contempladas en el Código de Convivencia, las herramientas disponibles en el Poder Judicial, las oficinas de Defensa del Consumidor y la línea municipal 147 como alternativas para canalizar los reclamos.
La edil sostuvo que estos mecanismos permitirían prescindir de la Defensoría sin eliminar las vías de atención a los ciudadanos. En ese sentido, afirmó que “podríamos eliminar la figura sin dejar que el vecino tenga garantizado su derecho”, al insistir en que las funciones ya cuentan con respaldo institucional en otros ámbitos.
Además, señaló que distintos reclamos colectivos contra el municipio fueron impulsados por abogados particulares, sin intervención de la Defensoría del Pueblo, lo que, desde su perspectiva, refuerza la necesidad de revisar el funcionamiento del organismo.
Para avanzar con la eliminación será necesario modificar la Carta Orgánica municipal, un procedimiento que requiere el respaldo de dos tercios de los integrantes del Concejo Deliberante y la posterior aprobación de los vecinos mediante un referéndum popular.
Stilger explicó que su intención es incorporar la propuesta al debate que ya comenzó en la Comisión de Legislación, donde se analiza una enmienda impulsada por el Ejecutivo municipal para establecer un límite a la cantidad de concejales.
Sobre ese punto, manifestó su acompañamiento a la iniciativa y consideró que el crecimiento demográfico de Neuquén hace necesario establecer un techo a la representación legislativa. “Tiene una lógica el techo de concejales porque, si no, eventualmente vamos a tener, por ejemplo, más concejales que La Matanza cuando tenemos muchísima menos cantidad de vecinos”, argumentó.