ENTREVISTA

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02/10/2026

Neuquén: “Me casé en una vereda, en un salón clausurado”, el relato de una novia que irá a la Justicia

Le avisaron de la clausura a las 7, con el civil pactado para las 12.30. Ahora la pareja prepara acciones legales para recuperar lo pagado.

Florencia y su pareja tenían todo listo para su casamiento en Neuquén: la jueza del Registro Civil a domicilio, invitados que llegaron desde Mendoza y Catriel, comida, torta y bebida. A las 7 de la mañana del mismo día, uno de los dueños del salón de eventos que habían contratado le mandó una foto de la faja de clausura. El mensaje decía que el lugar no podría usarse ese fin de semana y que la fiesta debía pasar al siguiente. “Me casé en una vereda, en un salón clausurado”, resumió en diálogo con AM Cumbre.

La ceremonia civil estaba pactada para las 12.30. La declaración jurada presentada ante el Registro Civil consignaba esa dirección. Por eso, cambiar de lugar o de fecha obligaba a rectificar el acta, un trámite que, según explicó, puede demorar hasta un mes. “La única manera de casarme y no tener que cancelar todo es casarme en la vereda del salón clausurado”, contó. La decoradora armó el espacio sobre la vereda, y su pareja llevó un equipo de música para la entrada.

Clausura del salón de eventos: qué les dijeron los dueños

La pareja había contratado el paquete completo en marzo de 2026: salón, ambientación, DJ, mozos y barra libre. Lo terminó de pagar en julio, en cuatro cuotas fijas. Según el relato de la novia, los dueños habrían dado dos versiones sobre el motivo de la clausura. Primero hablaron de una pelea entre dos personas en la puerta del local. Después mencionaron un supuesto malentendido por un flyer de tatuajes temporales, difundido para una fiesta nocturna realizada en el salón la noche anterior.

Cuando le pidieron al dueño que consiguiera otro lugar, la pareja le acercó dos o tres presupuestos. Según Florencia, la respuesta fue que no tenía plata. Terminaron pagando ellos un segundo espacio, en Allen, que no tenía eventos ese mediodía. Hasta ahí trasladaron invitados, comida, torta y bebida. “Era alegría, se convirtió en una situación de desesperación, de muchos más gastos, una angustia que hasta hoy no se me va”, dijo.

El lunes siguiente, su pareja, Germán, se presentó en la Municipalidad de Neuquén. Allí, siempre según la novia, le informaron que el establecimiento ya registraba avisos y multas previas. Al 2 de octubre, el dinero no había sido devuelto. Florencia contrató un abogado y avanza con acciones civiles y penales. No descarta una mediación que incluya la devolución con intereses y el resarcimiento por los daños.

“Lo que quiero es que la gente se entere y sepa qué decisión tomar a la hora de contratar, que pidan la documentación correspondiente, que no cometan el error que cometí yo, que fue confiar”, planteó.