ENTREVISTA

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01/06/2026

Eduardo Prueger analizó el caso Agostina Vega: "Los femicidios se repiten porque los femicidas se parecen entre sí"

El criminólogo neuquino realizó declaraciones en el programa “Nada sucede dos veces”, por AM Cumbre 1400.
El especialista neuquino Eduardo Prueger analizó el femicidio de Agostina Vega, por AM Cumbre 1400, en diálogo con los periodistas Mario Nico González, Evangelina Zingoni y Lucas Jara. Foto: captura de video Cumbre Stream.
El especialista neuquino Eduardo Prueger analizó el femicidio de Agostina Vega, por AM Cumbre 1400, en diálogo con los periodistas Mario Nico González, Evangelina Zingoni y Lucas Jara. Foto: captura de video Cumbre Stream.

El hallazgo del cuerpo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que era intensamente buscada en Córdoba, volvió a conmocionar al país y reabrió el debate sobre la violencia de género, las investigaciones judiciales y los mecanismos de prevención frente a este tipo de crímenes.

Para el licenciado en Criminología Eduardo Prueger, docente de la Licenciatura en Criminología y Ciencias Forenses de la Universidad Nacional de Río Negro, el caso presenta elementos que lamentablemente se repiten en numerosos femicidios registrados en Argentina.

"Lo más impactante es la edad de la víctima y la conmoción que genera un hecho de estas características", señaló durante una entrevista en el programa "Nada sucede dos veces", por AM Cumbre 1400. Sin embargo, advirtió que, desde una mirada criminológica, el caso parece estar prácticamente esclarecido debido a la contundencia de las pruebas reunidas hasta el momento.

Lo que se repite en estos femicidios

Más allá de los detalles particulares de la investigación, Prueger sostuvo que el crimen vuelve a exhibir un patrón recurrente en los femicidios. "La gran mayoría tienen características similares. Cambian algunos detalles sobre el modo en que se intenta ocultar el cuerpo o las circunstancias posteriores, pero los femicidas suelen responder a patrones muy parecidos", explicó.

Uno de los aspectos que más preocupa al especialista es la tendencia social y mediática a analizar la conducta de las víctimas en lugar de centrar la atención en los agresores.

"Muchas veces se pone bajo la lupa si la víctima estaba sola, qué hacía o cómo vivía, cuando el foco debería estar puesto en el varón violento", afirmó.

Según Prueger, el principal factor de riesgo en estos casos sigue siendo la condición de mujer. "Cuando analizamos quiénes cometen los femicidios encontramos una realidad contundente: son hombres quienes asesinan a mujeres, generalmente en contextos de relaciones afectivas o familiares", indicó.

En esa línea, el criminólogo consideró que el caso de Agostina podría incluir elementos compatibles con lo que la literatura especializada denomina "femicidio vinculado" o "femicidio transversal". Se trata de situaciones en las que la víctima es utilizada como medio para causar sufrimiento a otra mujer, en este caso la madre.

"No solo hay que analizar el daño directo sobre la niña, sino también la posibilidad de que el objetivo haya sido provocar dolor a la madre", explicó.

Los retrasos en la investigación

Prueger también cuestionó los retrasos que suelen registrarse en las investigaciones de denuncias vinculadas a violencia de género y señaló que, en ocasiones, factores sociales, culturales o incluso vinculaciones de los sospechosos pueden influir en la velocidad de las actuaciones judiciales.

"Existe una estructura cultural machista que también se refleja en algunos procesos de investigación. A veces determinadas denuncias no reciben la importancia que deberían desde el comienzo y eso puede derivar en pérdidas de tiempo valiosas", sostuvo.

Respecto de las características generales de los femicidios, destacó que la mayoría ocurre en ámbitos privados y no en espacios públicos.

"El lugar donde se producen estos crímenes suele ser el domicilio. La casa de él, la casa de ella o el lugar que compartían. Eso habla de relaciones previas de confianza, intimidad o cercanía entre víctima y agresor", explicó.

Además, remarcó que las víctimas pertenecen a todos los sectores sociales y que no existe una relación directa entre los femicidios y una determinada condición económica.

"Estos hechos ocurren en barrios populares, en sectores medios y también en countries. No hay una clase social que esté exenta de este problema", señaló.

Al profundizar sobre las motivaciones de los agresores, Prueger afirmó que muchos femicidios tienen como desencadenante el intento de autonomía de la mujer.

"Cuando uno investiga el motivo de estos crímenes encuentra una constante: aparecen cuando la mujer intenta separarse, estudiar, trabajar o reconstruir su vida. Es la lógica del 'si no sos mía, no sos de nadie'", expresó.

Finalmente, el especialista también cuestionó la actitud exhibida por el fiscal del caso durante la conferencia de prensa posterior al hallazgo del cuerpo.

"Las instituciones deben actuar con humildad y empatía. Del otro lado hay una familia destruida y una comunidad dolida. No puede perderse de vista que detrás de una investigación existe una tragedia humana", concluyó.

Mientras la Justicia avanza en el esclarecimiento definitivo del crimen, el caso de Agostina Vega vuelve a poner sobre la mesa una discusión que se repite con cada nuevo femicidio: cómo prevenir la violencia machista, cómo mejorar las investigaciones y, sobre todo, cómo evitar que nuevas víctimas engrosen una estadística que sigue creciendo en Argentina.