OPERATIVO

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28/05/2026

Buscan a un joven que se arrojó al río Neuquén tras robar en el Parque del Este y no volvió a salir

Desapareció el 20 de mayo mientras huía de un vecino al que le robó. Bomberos, buzos y drones rastrean el cauce hasta la confluencia con el Limay.
Parte del operativo de búsqueda.
Parte del operativo de búsqueda.

Un operativo de búsqueda intensiva se despliega desde hace días sobre el río Neuquén en procura de un joven de 32 años que, según múltiples testimonios, se arrojó a las aguas el pasado 20 de mayo y no volvió a salir. La denuncia formal la realizó su madre el 25 de mayo ante la Comisaría Primera de Neuquén, luego de que las gestiones familiares no arrojaran ningún resultado. El comisario inspector Juan Barroso, del Departamento de Seguridad Personal, brindó precisiones a AM Cumbre y fue contundente: "Todo indica que la persona se había arrojado al río y lo estamos buscando".

Según la reconstrucción policial, el joven —oriundo de Salta y residente en Neuquén— fue visto en horas de la tarde del 20 de mayo sustrayendo elementos de una camioneta en inmediaciones del mirador del Parque del Este, sobre la costa del río Neuquén. El dueño del vehículo lo descubrió y salió a perseguirlo. El hombre arrojó los objetos robados y huyó directo hacia el agua. "Todo indicaba que se habría arrojado al río Neuquén", confirmó Barroso. Un testigo lo vio cruzar parcialmente y hundirse: "Con el agua a la cintura, un poquito menos, ve que nuevamente se sumerge este joven, y no lo divisa más".

Búsqueda en el río Neuquén: buzos, drones y embarcaciones

El operativo involucra a bomberos de policía con embarcaciones y buzos, más una embarcación y drones de la Secretaría de Emergencia. También trabajan patrullas en ambas márgenes —Neuquén y Río Negro— hacia la confluencia con el río Limay. La tarea no es sencilla. Barroso explicó que el río "tiene muchos árboles, muchas ramas de profundidad... esto también complica el trabajo de los buzos para poder hacer un trabajo en profundidad". Se encontraron prendas de vestir sobre la costa, pero no pudieron ser identificadas como pertenecientes al desaparecido.

La investigación técnica reforzó el escenario más grave. "Se hizo un trabajo técnico sobre el teléfono del desaparecido y la geolocalización indica que es la última activación en ese lugar, después da apagado el teléfono", precisó el comisario, señalando que el horario coincide con el resto de los indicios reunidos. Sobre las posibilidades de supervivencia, Barroso fue directo: el joven "no tenía mucho conocimiento en el agua, no sabía nadar bien", andaba vestido con campera y chaleco, y la zona "tiene bastante corriente y es profunda". La época del año tampoco juega a favor.

Las autoridades no descartan ninguna hipótesis, pero sí confirmaron que el segundo involucrado en el hecho fue identificado y aportó testimonio clave. También se relevó la costa norte, perteneciente a Río Negro, sin resultados. Sobre la evolución del operativo, Barroso fue escueto pero claro: "Preocupa, preocupa", y confió en que el trabajo combinado de buzos y efectivos permita "obtener algún resultado en el transcurso de estos días".