DÍA DE LA TIERRA
Greenpeace advierte por un cambio de rumbo global y cuestiona el modelo de desarrollo
El debate ambiental global atraviesa un momento de inflexión, marcado no solo por la crisis climática, sino por un cambio en las prioridades políticas y económicas que pone en tensión los avances logrados en las últimas décadas.
Durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces por AM Cumbre 1400, Matías Arrigazzi, integrante del área de campañas de Greenpeace Argentina, expuso una mirada crítica sobre el rumbo actual.
En conversación con los periodistas, explicó que la preocupación ya no se limita a los efectos del cambio climático, sino a la dificultad para sostener consensos básicos.
En ese sentido, planteó que el escenario actual combina crisis ambiental con retrocesos en la toma de decisiones a nivel global.
Un modelo de crecimiento que entra en conflicto con el planeta
Desde Greenpeace sostienen que el problema ambiental no puede analizarse de manera aislada.
El modelo de desarrollo vigente continúa priorizando el crecimiento económico sin integrar de forma real las limitaciones del entorno natural.
Esto genera una contradicción estructural: se planifican actividades productivas que dependen de recursos que, por definición, son finitos y no pueden expandirse al ritmo de la demanda.
La fragilidad de los consensos internacionales
Uno de los aspectos más relevantes del diagnóstico es el debilitamiento de acuerdos globales.
Conceptos que parecían indiscutidos, como la necesidad de reducir emisiones o avanzar hacia la descarbonización, vuelven a ser objeto de debate.
Este cambio no solo retrasa la implementación de políticas, sino que también introduce incertidumbre en los procesos de transición que requieren continuidad en el tiempo.
Transición energética: necesidad y contradicciones
La transformación del sistema energético es presentada como una solución, pero también como un nuevo campo de tensiones.
El desarrollo de tecnologías vinculadas a energías limpias implica, a su vez, procesos extractivos y desafíos en la gestión de residuos.
Esto obliga a repensar la transición no como un reemplazo inmediato, sino como un proceso complejo que debe equilibrar beneficios y costos ambientales.
El concepto de límite como eje del debate
Una de las ideas centrales es la noción de límite.
El planeta no puede adaptarse indefinidamente a las necesidades humanas, lo que implica que el desarrollo debe ajustarse a esas condiciones.
Este enfoque cuestiona la lógica tradicional de crecimiento ilimitado y propone una mirada más integrada, donde la naturaleza no sea un recurso secundario, sino una variable determinante.
Entre la conciencia social y la decisión política
El avance en la concientización ambiental convive con dificultades en la toma de decisiones.
Si bien hay mayor información y preocupación en la sociedad, esto no siempre se traduce en políticas concretas o en cambios estructurales.
Desde esta perspectiva, el desafío no es solo cultural, sino también político, en la medida en que implica redefinir prioridades y modelos de desarrollo.
El planteo de Greenpeace introduce una discusión de fondo: no se trata únicamente de mitigar el impacto ambiental, sino de revisar las bases sobre las que se construye el crecimiento, en un contexto donde los límites del planeta empiezan a condicionar cada vez más las decisiones globales.
La entrevista
Matías Arrigazzi, integrante del área de campañas de Greenpeace Argentina y especialista en biodiversidad, analizó el contexto del Día de la Tierra, la crisis ambiental global y los desafíos del modelo de desarrollo actual.
—Pregunta: ¿Qué significa hoy el Día de la Tierra?
—Respuesta: Es una fecha que nos invita a reflexionar, pero este año tiene un contexto más preocupante porque estamos viendo retrocesos importantes en materia ambiental. No solo cuesta avanzar, sino que incluso hay dificultades para sostener lo que ya se había logrado.
—Pregunta: ¿Cuál es el principal problema ambiental hoy?
—Respuesta: Hay muchos factores, pero uno central es no entender que el planeta tiene límites. No podemos seguir pensando el desarrollo sin contemplar variables como el agua, el aire o los ecosistemas. Si esos límites se rompen, directamente no hay posibilidad de desarrollo.
—Pregunta: ¿Se puede equilibrar desarrollo económico y ambiente?
—Respuesta: Sí, pero el desarrollo sostenible tiene tres pilares: el económico, el social y el ambiental. Si no contemplamos los tres, estamos planificando mal. Muchas veces se pretende que la naturaleza se adapte a los proyectos humanos, y eso no es posible.
—Pregunta: ¿Qué pasa con la agenda ambiental a nivel global?
—Respuesta: Hay retrocesos. Hay discusiones que parecían saldadas, como el cambio climático, que hoy vuelven a cuestionarse. Incluso hay sectores que niegan evidencia científica, lo que complica avanzar en soluciones.
—Pregunta: ¿Qué rol tiene la tecnología en la transición energética?
—Respuesta: Es clave. La transición hacia energías limpias es necesaria, pero tiene desafíos. Por ejemplo, en el caso de las baterías o el litio, hay que mejorar los procesos para que sean reciclables y menos contaminantes. No hay soluciones perfectas, pero sí mejoras posibles.
—Pregunta: ¿Qué se puede hacer desde lo cotidiano?
—Respuesta: Hay dos niveles. Uno es el uso responsable de recursos: consumir menos, reducir residuos, cuidar el agua. Y el otro, que es igual de importante, es informarse, tener pensamiento crítico y exigir a quienes toman decisiones que actúen correctamente.