RÍO NEGRO
Rutas en crisis: el traspaso a las provincias emerge como única salida posible
Durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces por AM Cumbre 1400, el director de Vialidad de Río Negro, Raúl Grün, planteó que la situación actual requiere decisiones de fondo.
En conversación con los periodistas, señaló que sin la cesión de las rutas por parte del Gobierno Nacional es difícil avanzar en soluciones concretas.
El escenario, según explicó, combina falta de inversión, aumento del tránsito pesado y una infraestructura que ya no responde a la demanda actual.
El traspaso como condición estructural
La posibilidad de que las provincias asuman el control de las rutas nacionales aparece como el punto de partida para cualquier plan de mejora.
Hoy, la dependencia de organismos nacionales limita la capacidad de gestión y retrasa la ejecución de obras.
El reciente decreto que habilita el traspaso abre una nueva etapa, aunque todavía requiere convenios específicos que definan responsabilidades y financiamiento.
Un modelo sin inversión directa
El esquema actual no contempla un plan claro de obra pública nacional.
Las alternativas que se analizan se orientan principalmente a concesiones con peaje, lo que traslada la inversión al sector privado.
Sin embargo, la experiencia reciente muestra dificultades para concretar estos procesos, lo que genera incertidumbre sobre su viabilidad en el corto plazo.
Vaca Muerta y la presión sobre la infraestructura
El crecimiento de la actividad hidrocarburífera en la región intensifica el problema.
El tránsito de aproximadamente 2.000 camiones diarios vinculados a la logística petrolera acelera el desgaste de las rutas.
Este nivel de circulación supera ampliamente la capacidad para la que fueron diseñadas muchas de las vías actuales, generando deformaciones, roturas y mayores riesgos de accidentología.
Costos que condicionan cualquier solución
La recuperación de la red vial implica inversiones de gran magnitud.
En obras de mayor escala, los costos superan los dos millones de dólares por kilómetro, lo que convierte cualquier intervención en un desafío financiero considerable.
Esto obliga a evaluar esquemas mixtos de financiamiento y priorizar tramos críticos para optimizar recursos.
Un contraste con la política provincial
Mientras el sistema nacional muestra signos de parálisis, la provincia avanza con un plan de obras propio.
Actualmente se ejecutan trabajos de repavimentación y mejora en distintos corredores, con cerca de 200 kilómetros intervenidos.
Este contraste alimenta el argumento de que una gestión más cercana podría ofrecer respuestas más ágiles frente al deterioro.
El debate por el traspaso de rutas se instala así como un eje central en la agenda de infraestructura, en un contexto donde el crecimiento productivo exige respuestas que el esquema actual no logra garantizar.
La entrevista
Raúl Grün, director de Vialidad de Río Negro, habló sobre el estado de las rutas, el impacto del tránsito pesado vinculado a Vaca Muerta y las gestiones para avanzar en obras clave en la provincia.
—Pregunta: ¿Cómo es hoy la situación de las rutas en Río Negro?
—Respuesta: Hay una diferencia muy clara entre rutas provinciales y nacionales. Las provinciales están en mejor estado porque el gobierno decidió invertir y hoy tenemos cerca de 200 kilómetros repavimentados o en obra. En cambio, las rutas nacionales están en una situación crítica por falta de mantenimiento y control durante muchos años.
—Pregunta: ¿Qué rol juega Vaca Muerta en este escenario?
—Respuesta: Es determinante. El tránsito pesado creció de manera exponencial, estamos hablando de alrededor de 2.000 camiones diarios vinculados a la actividad. Eso acelera el deterioro de las rutas, sobre todo si no hay control de peso.
—Pregunta: ¿Qué obras están en marcha?
—Respuesta: Tenemos obras importantes como la ruta 6 y 8, que es la mayor inversión vial de la provincia, también la ruta 69 en la zona de Vaca Muerta, mejoras en el acceso a Cipolletti, obras en la ruta 65, en San Javier y próximos proyectos como el acceso al muelle de Punta Colorada y al aeropuerto de Bariloche.
—Pregunta: ¿Qué pasa con las rutas nacionales?
—Respuesta: La situación es compleja. No hay inversión directa prevista y se habla más de concesiones que de obra pública. Estamos trabajando para que se transfieran las vías a la provincia y poder intervenir.
—Pregunta: ¿De qué montos estamos hablando para resolver el problema?
—Respuesta: Son cifras muy altas. Solo para intervenir rutas como la 22 y la 151 se habla de más de dos millones de dólares por kilómetro en obras de mayor escala. Es una inversión multimillonaria.
—Pregunta: ¿Cuál es la urgencia hoy?
—Respuesta: El tramo más crítico es la ruta 22 entre General Roca y Cipolletti por el volumen de tránsito. Ahí hay que redefinir el proyecto y avanzar con soluciones concretas porque la situación es muy delicada.