ALQUILERES
Alquilar en Neuquén consume más de la mitad del ingreso de muchos hogares
El crecimiento sostenido de la población en Neuquén y el aumento acelerado de los alquileres están generando una presión cada vez mayor sobre los hogares inquilinos, que hoy destinan hasta más del 50% de sus ingresos mensuales a pagar vivienda, según datos oficiales relevados en la provincia.
La situación fue detallada por el director provincial de Protección al Consumidor, Pablo Fernando Tomasini, durante una entrevista en Cumbre a la Carta por AM Cumbre 1400, donde presentó los principales resultados de la segunda encuesta consecutiva sobre hogares inquilinos realizada en Neuquén.
En diálogo con los periodistas, el funcionario explicó que el fenómeno se agrava por el fuerte crecimiento poblacional: más de 43.000 personas se mudaron a la provincia en los últimos dos años, impulsadas por el desarrollo de Vaca Muerta y la búsqueda de nuevas oportunidades, lo que incrementó de manera significativa la demanda de viviendas en alquiler.
El relevamiento muestra que los ingresos promedio de los hogares crecieron alrededor de un 70% interanual, mientras que el valor de los alquileres aumentó un 140% y las expensas un 234%, especialmente en departamentos, que hoy concentran la mayor parte de la oferta. Esta combinación provoca que muchas familias destinen casi la mitad —o más— de sus ingresos mensuales a cubrir el costo habitacional.
Otro dato destacado es la creciente inestabilidad contractual: más del 50% de los inquilinos alquila por un año o menos, lo que obliga a mudanzas frecuentes o renegociaciones anuales en condiciones desfavorables, profundizando la incertidumbre habitacional.
Desde el gobierno provincial señalaron que, frente a este escenario, se están impulsando políticas públicas como el programa Neuquén Habita, créditos hipotecarios del Banco Provincia de Neuquén y desarrollos de loteos con servicios básicos, en un intento por equilibrar la respuesta del Estado frente a un mercado inmobiliario cada vez más exigente y una demanda en constante crecimiento.
La entrevista
— ¿Qué está mostrando la encuesta sobre hogares inquilinos en Neuquén?
— Por segundo año consecutivo realizamos la encuesta de hogares inquilinos, tomando como base el Censo 2022, que ya indicaba que el 22% de la población de la provincia era inquilina. A eso se suman datos muy relevantes de 2024 y 2025: más de 43.000 personas cambiaron su domicilio desde otras provincias hacia Neuquén en solo dos años, lo que implica una presión muy fuerte sobre la demanda habitacional.
— ¿Cómo impacta ese crecimiento poblacional?
— Es como si en dos años la provincia hubiera recibido una ciudad entera como Centenario. Eso impacta en vivienda, servicios, salud, educación y, por supuesto, en el mercado de alquileres. Por eso necesitamos datos precisos para diseñar políticas públicas.
— ¿Qué perfil tiene hoy la población inquilina?
— Hay un dato muy significativo: más del 60% de las personas que alquilan son mujeres. Esto habla de una gran cantidad de jefas de hogar. Además, el fenómeno se concentra principalmente en Neuquén capital y en la zona cordillerana, como San Martín de los Andes y Villa La Angostura.
— ¿Qué pasa con los tipos de vivienda?
— Se alquilan muchos más departamentos que casas. Aproximadamente un 60% son departamentos y solo un 30% casas. Eso tiene una consecuencia directa: el peso de las expensas, que se volvió un costo muy relevante.
— ¿Cómo evolucionaron los ingresos y los alquileres?
— Los ingresos promedio del hogar crecieron cerca de un 70%, pasando de 1,4 millones a 2,4 millones de pesos. Pero el valor del alquiler promedio aumentó un 140%, de 455.000 a más de 1.090.000 pesos. Las expensas subieron aún más: un 234% interanual.
— ¿Qué porcentaje del ingreso se destina hoy a alquilar?
— En casas, el alquiler representa alrededor del 45% del ingreso del hogar, cuando el año pasado era el 32%. En departamentos, sumando alquiler y expensas, llega al 53%. Esto vuelve cada vez más difícil sostener la situación.
— ¿Qué ocurre con la duración de los contratos?
— Más del 50% de los inquilinos alquila por un año o menos. Eso genera mucha inestabilidad, porque cada año la familia debe mudarse o renegociar en condiciones que impone el propietario.
— ¿Qué rol está jugando el Estado?
— Hoy hay una respuesta pública que antes no existía. Programas como Neuquén Habita, los créditos hipotecarios del BPN y el trabajo en loteos muestran un Estado que volvió a intervenir. El gobernador no esconde los problemas: los pone sobre la mesa y busca resolverlos.
— ¿Cuál es el principal desafío hacia adelante?
— El crecimiento poblacional, impulsado por Vaca Muerta y la búsqueda de calidad de vida, obliga a repensar las políticas habitacionales. El alquiler es un problema estructural que no podemos dejar de abordar.