REFORMA LABORAL

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24/01/2026

El Gobierno busca apoyos y negocia contrarreloj para sancionar la reforma laboral

El oficialismo debate internamente si hacer concesiones o sostener el texto original, mientras Santilli dialoga con los gobernadores

El Gobierno Nacional avanza en la búsqueda de consensos para aprobar la reforma laboral y, tras la gira del ministro del Interior Diego Santilli por distintas provincias, el panorama legislativo comienza a aclararse. En lo que va de enero, el funcionario visitó seis distritos y logró el respaldo explícito de cuatro gobernadores. Desde la Casa Rosada destacan que no hubo rechazos tajantes y que todas las posiciones quedaron abiertas a la negociación.

Uno de los apoyos más firmes llegó desde Entre Ríos, donde Santilli se reunió con el gobernador Rogelio Frigerio. Tras el encuentro, el mandatario provincial aseguró que la iniciativa cuenta con un “apoyo contundente” de su gobierno y remarcó que la modernización laboral permitiría ampliar derechos a trabajadores actualmente no registrados. El gesto fue leído como una señal política clave en favor del oficialismo.

Distinto fue el escenario en Neuquén, donde el gobernador Rolando Figueroa mantuvo una postura más cauta. Si bien expresó que acompañará proyectos que impulsen el desarrollo, condicionó su respaldo al impacto concreto que la ley tenga en la provincia. Además, volvió a reclamar una deuda millonaria que Nación mantiene con la caja previsional neuquina, dejando claro que el apoyo no será automático.

En cada una de las reuniones, Santilli insistió en que la reforma laboral apunta a generar empleo privado, aumentar la productividad y atraer inversiones. Sin embargo, varios gobernadores manifestaron su preocupación por los artículos que reducen impuestos como Ganancias, lo que afectaría la coparticipación y los recursos provinciales. Desde el Ejecutivo nacional sostienen que el costo fiscal será compensado por mayor actividad económica y la formalización de trabajadores.

Que dice el oficialismo

Dentro del propio oficialismo existen matices sobre cómo encarar la negociación. Mientras algunos dirigentes, como Patricia Bullrich y Santiago Caputo, se muestran dispuestos a introducir concesiones para sumar apoyos, otros, como el ministro de Economía Luis Caputo, prefieren sostener el texto original. Esa interna también influye en el ritmo y la profundidad de las conversaciones con las provincias.

En el Senado, el Gobierno parte de una base de 34 votos favorables, entre propios, aliados del PRO y legisladores radicales. Para alcanzar el quórum necesita sumar a representantes provinciales de distritos como Chubut, Salta, Neuquén, Santa Cruz y Misiones. Con eventuales apoyos de peronistas disidentes, en la Casa Rosada estiman que la aprobación general podría superar los 40 votos.

En Diputados, el escenario es más ajustado pero igualmente alentador para el oficialismo. Con 109 votos iniciales entre libertarios y aliados, el Gobierno necesita sumar unas 20 voluntades más para abrir el recinto. Las negociaciones con gobernadores aliados, radicales y peronistas no alineados podrían permitirle alcanzar el quórum y avanzar con una de las reformas clave de su agenda legislativa.