FUERZA AEREA
Milei: “Los F-16 son los nuevos ángeles protectores del cielo argentino”
La llegada de los primeros seis aviones F-16 a la Argentina marcó un hito histórico para la modernización de la Fuerza Aérea y profundizó la alianza estratégica con Estados Unidos. Las aeronaves, adquiridas a Dinamarca y financiadas parcialmente a través del programa de Financiamiento Militar Extranjero aprobado por la administración Trump, aterrizaron en Río Cuarto tras una extensa travesía internacional. El presidente Javier Milei encabezó la ceremonia oficial junto al ministro de Defensa, Luis Petri, y autoridades estadounidenses, destacando el salto tecnológico que implica la incorporación de estos cazas.
Antes del acto central en Córdoba, en la mañana del sabado, los F-16 realizaron un sobrevuelo impactante sobre la Ciudad de Buenos Aires, atravesando puntos emblemáticos como Plaza de Mayo, el Obelisco y la Avenida 9 de Julio. El vuelo rasante sorprendió a cientos de vecinos que se congregaron espontáneamente para ver la formación, en una postal inusual que generó aplausos, filmaciones y un fuerte simbolismo político. El Gobierno había anticipado el paso de las aeronaves en redes sociales, lo que amplificó la expectativa y la repercusión pública.

Durante su discurso, Milei aprovechó la presentación para reivindicar el rol de las Fuerzas Armadas. Con una narrativa cargada de épica militar, el Presidente habló de “ángeles protectores” y de la necesidad de reconstruir la capacidad disuasiva del país. La compra de los F-16 fue presentada como el inicio de una etapa donde la soberanía se vincula tanto a la solidez económica como al fortalecimiento militar.
La jornada también estuvo atravesada por un clima popular inusual, tanto en Buenos Aires como en Río Cuarto. En la capital, las personas levantaron sus celulares para captar el estruendo y la potencia de los cazas, mientras que en Córdoba familias, veteranos y curiosos se acercaron a la base aérea para esperar la llegada de Milei y presenciar el aterrizaje. Para el Gobierno, estas manifestaciones fueron interpretadas como señales de apoyo ciudadano a la modernización de la defensa.

En el acto se oficializó además la transición en el Ministerio de Defensa, con la salida de Luis Petri —a quien Milei elogió y atribuyó el éxito de la operación como parte de su legado— y la designación de Carlos Presti como nuevo ministro. El Presidente subrayó que la compra de los F-16 forma parte de un plan de entrega escalonada que culminará en 2028, con un total de 24 aeronaves que incluyen equipamiento, simuladores, mantenimiento y capacitación técnica. Los aviones operarán inicialmente en Río Cuarto, para luego establecerse en su base definitiva en la ciudad bonaerense de Tandil.
La travesía de los cazas incluyó escalas en España, las Islas Canarias, Brasil y un cruce del Atlántico asistido por aviones cisterna estadounidenses, reflejando la magnitud logística de la operación. En esta primera etapa, los F-16 son comandados por pilotos daneses mientras los argentinos reciben entrenamiento. Para la Fuerza Aérea, la llegada de estas aeronaves significa recuperar capacidades supersónicas perdidas desde el retiro de los Mirage y abre un nuevo capítulo en la formación de pilotos y técnicos, con centros de instrucción y simulación ya en funcionamiento.