PROYECTO DE OBRA

Río Neuquén: la Provincia avanza con un canal derivador de US$150 millones para prevenir inundaciones

La obra permitiría desviar parte del caudal hacia dos reservorios durante una crecida extraordinaria. El 16 de noviembre se abren las ofertas para el estudio de impacto ambiental y se estima que los permisos estarían listos a mediados de marzo.

La Provincia avanza en el análisis de la capacidad de respuesta del complejo hidroeléctrico Cerros Colorados ante posibles crecidas extraordinarias del río Neuquén. La alternativa que hoy se perfila como la más viable es un canal derivador, una obra de unos 150 millones de dólares que podría construirse en alrededor de un año y medio. Lo explicó el secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori, en diálogo con el programa Nada sucede dos veces, de AM Cumbre 1400.

Una preocupación de años que sigue sin solución

Según Salvatori, el riesgo que representan las crecidas para las poblaciones de Neuquén y Río Negro se discute desde hace muchísimos años. Se plantearon numerosas alternativas, pero ninguna llegó a concretarse. Algunos proyectos, dijo, eran muy buenos pero terminaron resultando utópicos.

Pasaron 17 años desde el fallo judicial que condenó al Estado Nacional a realizar obras para contener las crecidas, y todavía no hay una solución concreta. Por eso, explicó, la Provincia decidió priorizar la seguridad y las medidas de prevención, sin descartar otras obras multipropósito para generación hidroeléctrica o desarrollo productivo.

Qué caudal soportan hoy las represas

Las represas del río Neuquén se construyeron en la década de 1970 sobre la base de una tormenta máxima probable calculada para un período de 400 años. Aquellos estudios estimaron que el río podía alcanzar 11.500 metros cúbicos por segundo, frente a un caudal medio de unos 320 m³/s.

Las crecidas extraordinarias posteriores llevaron ese diseño al límite. Tras una de ellas, una vecina de Cipolletti inició acciones judiciales en 2006, y en 2009 la Corte Suprema de Justicia estableció que el Estado Nacional debía estudiar y construir obras para mitigar crecidas de hasta 14.000 m³/s.

Luego, con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones, la Universidad Nacional de La Plata estudió la crecida máxima probable para un período de recurrencia de 2.000 años. Las simulaciones hidráulicas indicaron que el río podría llegar a 14.700 m³/s, un valor apenas superior al del fallo.

Cómo se eligió el canal derivador

Con ese dato, las alternativas se ordenaron en una matriz de evaluación que comparó aspectos técnicos, montos de inversión, tiempos de licitación, financiamiento y plazos de ejecución. Entre las opciones analizadas figuraron:

  • la central hidroeléctrica HVU 2-1, con una inversión de referencia de 1.840 millones de pesos según la licitación de 2014;
  • Chihuido II;
  • Cerro Rayoso;
  • La Invernada;
  • el canal derivador.

El canal fue el que arrojó plazos considerablemente menores. Funcionaría solo ante una crecida extraordinaria, derivando parte del caudal hacia dos grandes reservorios junto al río, donde el agua se acumularía temporalmente para reducir el impacto aguas abajo.

Salvatori aclaró que no se trata de reemplazar proyectos como Chihuido, que además de regular crecidas aportaría generación eléctrica y desarrollo turístico y productivo. “Son proyectos con objetivos diferentes”, subrayó. Sobre Chihuido, reconoció que “estuvimos muy cerca” de concretarlo, pero que su financiamiento depende de la intervención del Estado Nacional, ya sea mediante subsidios o una tarifa eléctrica acorde. Sin eso, ningún privado asumiría una inversión que podría tardar hasta 50 años en recuperarse.

Plazos y reparto de responsabilidades

El funcionario sostuvo que esta obra tiene “posibilidades ciertas de avanzar”. El cronograma que detalló es el siguiente:

  1. 16 de noviembre: apertura de ofertas para contratar el estudio de impacto ambiental, a cargo de la Provincia.
  2. Después: audiencia pública y cumplimiento de toda la normativa ambiental vigente.
  3. Mediados de marzo: fecha estimada para completar la tramitación y obtener los permisos.

En el acuerdo firmado por el gobernador Rolando Figueroa y el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, se repartieron las tareas. El Estado Nacional se encargará del financiamiento y la ejecución, y la Provincia, de las gestiones vinculadas con las canteras y las cuestiones ambientales.

Salvatori remarcó la diferencia de escala con Chihuido, una inversión del orden de los 1.800 millones de dólares frente a los 150 millones del canal. “No estamos hablando de un monto de inversión extraordinario o descomunal”, afirmó, y agregó que se trata de una obra concreta para resguardar a las poblaciones.

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