2026-09-25

NEUQUÉN

Tras el temporal, monitorean el tiempo y evalúan daños en rutas, puentes y viviendas

Luego de dos jornadas de lluvias intensas y alerta roja, mejoraron las condiciones meteorológicas y la Provincia redujo el nivel de alerta. Villa La Angostura y Aluminé estuvieron entre las zonas más afectadas.

Tras dos días marcados por lluvias intensas y un fenómeno meteorológico de características excepcionales, Neuquén ingresó en una nueva etapa del operativo desplegado en distintos puntos de la provincia. Con la mejora del tiempo, las autoridades redujeron el nivel de alerta y comenzaron a concentrar los esfuerzos en el monitoreo de las condiciones meteorológicas, la evaluación de los daños y las tareas de remediación.

Desde la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos informaron que continúa el seguimiento permanente de ríos, arroyos y cañadones, mientras diferentes organismos provinciales relevan el estado de caminos, puentes, viviendas, establecimientos públicos y áreas productivas alcanzadas por el temporal.

La disminución del nivel de alerta, aclararon, no significa que los caminos que actualmente presentan restricciones queden habilitados automáticamente. La normalización de la circulación y de distintos servicios se realizará de manera progresiva y únicamente cuando existan condiciones de seguridad.

Neuquén bajó el nivel de alerta tras dos días de lluvias intensas

La secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, destacó la disminución del riesgo luego de dos jornadas de alerta roja y remarcó la importancia de las medidas preventivas implementadas durante el fenómeno.

“Esto realmente nos trae un alivio enorme después de estos dos días que tuvimos de alerta roja. Es inusual, realmente muy poco frecuente que el Servicio Meteorológico Nacional la emita. Cuando se declara una alerta roja significa que existe un potencial de daño sobre la población y hay que tomar acciones”, explicó.

Según indicó, desde el inicio del episodio meteorológico se decidió reducir la exposición de la población en aquellos lugares donde se esperaba el mayor impacto.

“Este fenómeno vino desde Chile, donde azotó con mucha agresividad”, señaló Ortiz Luna.

Ahora, con la mejora de las condiciones, comenzó una etapa destinada a determinar la magnitud de las consecuencias y establecer qué trabajos serán necesarios para recuperar la infraestructura afectada.

Tras el temporal, monitorean ríos y evalúan los daños

El operativo continuará especialmente en las zonas cordilleranas del centro y sur de Neuquén, donde hubo aumentos importantes de caudales, desbordes y deslizamientos. También se trabaja en distintos puntos del norte provincial afectados por anegamientos, fuertes vientos y caída de árboles.

Los organismos provinciales deberán establecer el alcance de los daños sobre viviendas, edificios públicos, infraestructura vial y sectores productivos.

En coordinación con municipios y comisiones locales, las tareas estarán dirigidas al drenaje de sectores anegados, despeje de caminos, inspección de puentes y alcantarillas y planificación de las reparaciones y obras de remediación.

Villa La Angostura, una de las localidades más afectadas

Uno de los mayores impactos del temporal se produjo en Villa La Angostura, donde distintos arroyos recuperaron caudales que, según las autoridades, no registraban desde hacía más de una década.

“El peor impacto se lo llevó Villa La Angostura, con arroyos que hacía más de 10 años no tenían caudal. Aparecieron, se desbordaron y generaron anegamientos”, explicó Ortiz Luna.

Una familia tuvo que ser evacuada preventivamente luego de que el agua alcanzara su vivienda. Desde Emergencias destacaron el trabajo realizado por el municipio y por los equipos desplegados en territorio.

Aluminé: desbordó el río y debieron intervenir en el centro de salud

Otra de las situaciones de mayor complejidad se registró en Aluminé, donde el río homónimo se desbordó y provocó anegamientos en sectores bajos.

El agua también ingresó al centro de salud de la localidad y fue necesario trabajar con motobombas para extraerla. Los pacientes que permanecían internados fueron trasladados y se dispuso un hotel para garantizar la continuidad de la atención, además de realizarse derivaciones hacia Zapala.

“Se reforzaron las ambulancias y los equipos. La gente del hospital, todo el pueblo y las instituciones trabajaron muchísimo”, destacó Ortiz Luna.

También hubo afectaciones en Villa Pehuenia y Moquehue, donde el desborde del río Quillahue alcanzó sectores cercanos al cauce, viviendas y vías de circulación.

En Las Coloradas y zonas rurales de Catán Lil, la crecida afectó terrenos bajos, cercos y superficies productivas. En San Martín de los Andes, el desborde del arroyo Pocahullo provocó acumulaciones de agua en sectores bajos.

Además, continúa el seguimiento de la situación en Junín de los Andes, Poi Pucón y Curruhué, principalmente sobre los cursos de agua y caminos considerados vulnerables.

Evalúan daños en puentes y rutas provinciales

La infraestructura vial se convirtió en una de las prioridades de la etapa posterior al temporal.

Entre los puntos incorporados al relevamiento se encuentra la socavación del puente Codihue/Haichol, sobre el arroyo del mismo nombre, en la Ruta Provincial 21 entre Las Lajas y Loncopué.

Vialidad Provincial deberá determinar el nivel de afectación, las condiciones de seguridad de la estructura y sus accesos, y las obras de reparación o remediación necesarias.

En la Ruta Provincial 48, en Quechuquina, se realizan tareas de despeje después de un deslave. En tanto, la Ruta Provincial 23, entre Rahue y Pilo Lil, presenta afectaciones por un alud de barro en cercanías de Estancia Media Luna.

También se mantiene la atención sobre la Ruta Provincial 52, en Curruhué, debido a desbordes sobre el camino, y la Ruta Provincial 65, en Arroyo Blanco, por las condiciones de la calzada.

Los equipos de Emergencias y Vialidad Provincial evalúan cada tramo para detectar posibles sectores con riesgo de nuevos deslizamientos o desprendimientos.

“No hay una restricción general de circulación en las rutas, pero hay que hacerlo con extrema precaución y tener en cuenta que en algunas curvas puede haber desprendimientos”, advirtió Ortiz Luna.

Qué pasó en el norte neuquino

El temporal también dejó consecuencias en diferentes sectores del norte de Neuquén, donde se registraron anegamientos, caída de árboles, daños relacionados con el viento e interrupciones del suministro eléctrico.

El operativo contempla especialmente las áreas de Chos Malal, Taquimilán y Huinganco.

En Coyuco y Cochico se revisará la Ruta Provincial 53, donde se detectó presencia de barro. También serán relevados los sectores que presentan aumentos de caudal en los desagües.

La evaluación permitirá determinar el alcance de los daños y las necesidades de asistencia para las poblaciones afectadas.

Cómo están los pasos internacionales de Neuquén

El temporal también tuvo consecuencias sobre los pasos fronterizos entre Neuquén y Chile.

Hua Hum permanecía cerrado debido al deslave registrado sobre la Ruta Provincial 48.

Mamuil Malal se encontraba habilitado para colectivos y vehículos menores, aunque la circulación estaba limitada hasta Curarrehue, en territorio chileno, debido a inundaciones vinculadas con el río Trancura.

Por su parte, Cardenal Samoré permanecía habilitado para todo tipo de vehículos, con calzada mojada y obligatoriedad de portar cadenas.

Las autoridades remarcaron que las condiciones pueden modificarse y recomendaron verificar el estado de rutas y pasos antes de iniciar un viaje.

Seguirán monitoreando el tiempo en Neuquén

Pese a la mejora meteorológica, la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos continuará trabajando junto con municipios, organismos provinciales, Vialidad, fuerzas de seguridad y equipos técnicos para seguir la evolución del tiempo y el comportamiento de los cursos de agua.

Ortiz Luna indicó que el monitoreo se realiza en coordinación con especialistas en meteorología y señaló que no se espera, por el momento, que un nuevo fenómeno alcance en Neuquén y la Norpatagonia la intensidad del registrado durante las últimas jornadas.

“Estamos muy de cerca con los meteorólogos, evaluando cada uno de estos fenómenos. Si bien va a impactar mucho más en el centro de Argentina y en otros países, no llegaría con tanta agresividad a Neuquén y a la Norpatagonia”, explicó.

Además, anticipó que “va a ser una primavera mucho más húmeda”.

De esta manera, superada la fase más crítica del temporal, el operativo provincial entra ahora en una etapa centrada en monitorear la evolución meteorológica, determinar la magnitud de los daños y avanzar con las tareas de reparación y remediación en los sectores afectados.

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