INVERSIÓN
Drones y tecnología: la policía neuquina amplió su capacidad de vigilancia aérea contra el delito
La tecnología se convirtió en una herramienta cada vez más importante para el combate del delito en Neuquén. La Policía provincial amplió su capacidad de vigilancia aérea y actualmente cuenta con 25 drones operativos y 24 pilotos especializados, habilitados y certificados de acuerdo con la normativa de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
La incorporación de estos equipos forma parte de la estrategia de seguridad de la Provincia y apunta a fortalecer tanto la prevención como la respuesta policial. Desde el aire, los drones permiten obtener información del terreno antes del ingreso del personal, identificar posibles riesgos y anticipar decisiones durante los procedimientos.
El gobernador Rolando Figueroa destacó la inversión que realiza la Provincia para dotar a la Policía de herramientas tecnológicas y equipamiento.
“Con mucho sacrificio, pero con el convencimiento de que la Policía debe tener el armamento y la tecnología”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó el aporte que los drones realizaron en investigaciones contra organizaciones criminales.
“Venimos hace tiempo trabajando con tecnología e invirtiendo mucho, sobre todo en drones. Han ayudado muchísimo en poder detectar a distintas bandas criminales y poder desmenuzar, a través del trabajo investigativo, las distintas redes que tienen todos estos personajes, a quienes en la provincia del Neuquén estamos decididos a darles lucha”, afirmó.
De 16 a 25 drones: cómo creció la flota de la Policía de Neuquén
La evolución de la flota muestra el crecimiento de esta herramienta dentro de la estrategia de seguridad provincial.
En mayo de 2025, la Policía del Neuquén contaba con 16 drones institucionales y 22 pilotos certificados. Para diciembre de ese año, la cantidad de equipos había aumentado a 24, distribuidos en distintos puntos de la provincia: Neuquén capital, Chos Malal, Zapala, Cutral Co, Plottier y Añelo.
Actualmente, la fuerza dispone de 25 drones operativos y 24 pilotos especializados, lo que permitió ampliar las posibilidades de despliegue y realizar más patrullajes preventivos y tareas de vigilancia.
Los equipos se utilizan en vigilancia urbana y rural, operativos nocturnos, acompañamiento de allanamientos, investigaciones criminales y procedimientos vinculados con el microtráfico.
La utilización de drones permite además reducir la exposición del personal policial. Los equipos pueden operar a una distancia aproximada de entre 200 y 400 metros, generando información sobre las características del terreno antes de que los efectivos ingresen.
De esta manera, se pueden identificar movimientos, obstáculos, accesos, características del lugar y eventuales situaciones de riesgo que pueden ser tenidas en cuenta al momento de planificar un procedimiento.
Drones con visión térmica para los operativos nocturnos
Uno de los avances más importantes está relacionado con la incorporación de equipos de última generación que ampliaron la capacidad operativa durante la noche.
Entre ellos se encuentran los DJI Matrice 4T, equipados con cámaras de alta definición, zoom y visión térmica.
Esta tecnología permite detectar fuentes de calor y obtener imágenes aun en condiciones de oscuridad o baja visibilidad. De esta manera, los drones pueden aportar información en escenarios en los que las cámaras convencionales tienen mayores limitaciones.
La herramienta ya fue utilizada en operativos nocturnos realizados en distintos barrios de la ciudad de Neuquén en marzo pasado, como parte de las tareas de vigilancia y prevención.
La posibilidad de observar desde el aire antes y durante un procedimiento permite mejorar la planificación y aportar información en tiempo real a los efectivos que intervienen en tierra.
Equipos FPV para espacios reducidos
La flota policial también incorpora equipos FPV, entre ellos el Avata 2, que permiten realizar vuelos con visión en primera persona.
Esta modalidad amplía las posibilidades de reconocimiento en espacios reducidos o escenarios en los que un dron convencional puede tener mayores dificultades de operación.
El uso de estas herramientas permite adaptar la vigilancia aérea a diferentes situaciones y sumar información desde perspectivas que no siempre pueden obtenerse mediante el patrullaje terrestre.
Una herramienta contra el microtráfico y para las investigaciones
La incorporación de drones no está limitada al patrullaje preventivo. La tecnología también se convirtió en un recurso para las investigaciones criminales y los procedimientos contra el microtráfico.
Las imágenes obtenidas desde el aire pueden aportar información para orientar procedimientos posteriores y avanzar en allanamientos, además de complementar las tareas desarrolladas por las áreas investigativas y Criminalística.
El objetivo es que la tecnología no funcione como una herramienta aislada, sino que se integre al resto de los sistemas utilizados por la Policía para reunir, analizar y preservar evidencia.
En ese esquema también se encuentra el sistema de videovigilancia y las herramientas destinadas al análisis de evidencia audiovisual.
La tecnología también se utiliza para buscar personas y atender emergencias
La utilización de drones se extendió además a tareas que exceden la prevención del delito.
Uno de sus usos fundamentales es la búsqueda y rescate de personas, especialmente en zonas rurales, agrestes o de difícil acceso.
La posibilidad de cubrir grandes superficies desde el aire permite acelerar los rastrillajes y obtener una visión general del terreno que resulta difícil de conseguir únicamente con recursos terrestres.
Los drones también pueden utilizarse ante incendios estructurales o forestales, inundaciones, accidentes, estructuras inestables y otras situaciones de emergencia.
En estos casos, las imágenes obtenidas en tiempo real permiten aportar información para orientar la intervención de los equipos que trabajan en el lugar.
El antecedente del incendio del Valle Magdalena
Uno de los ejemplos más importantes del uso de esta tecnología se registró durante el incendio forestal del Valle Magdalena, en cercanías de Junín de los Andes.
Durante el operativo se utilizaron seis drones Matrice 30 Series para realizar tareas de observación, relevamiento y mapeo del incendio, que afectó una superficie superior a las 15.000 hectáreas.
El despliegue permitió obtener información desde el aire sobre la evolución del fuego y las características de la zona afectada, una función especialmente relevante en emergencias de gran extensión.
Pilotos certificados y capacitación especializada
El crecimiento de la flota también exige ampliar la capacitación del personal encargado de operar los equipos.
Los pilotos deben contar con formación específica y certificación bajo la normativa de la ANAC, un requisito que busca garantizar que los vuelos se desarrollen dentro de los parámetros establecidos para este tipo de operaciones.
La Provincia también trabaja en la capacitación de personal de otras áreas para incorporar estas herramientas a las tareas vinculadas con emergencias y gestión de riesgos.
Así, la tecnología aplicada a los drones no queda circunscripta exclusivamente a la Policía, sino que puede convertirse en un recurso transversal para responder ante distintas situaciones que requieran información aérea.
Drones, cámaras y software: una estrategia tecnológica integrada
La incorporación de drones forma parte de una estrategia más amplia de modernización tecnológica de la seguridad en Neuquén.
En abril de este año, el Ministerio de Seguridad incorporó software especializado para analizar evidencia audiovisual proveniente de distintas fuentes, entre ellas cámaras de seguridad, drones, cámaras corporales, cámaras vehiculares y teléfonos celulares.
El sistema permite centralizar imágenes, sincronizar registros y generar informes con trazabilidad para las investigaciones judiciales.
De esta manera, el desafío no pasa solamente por sumar dispositivos, sino por integrar la información que generan distintas tecnologías para mejorar las investigaciones y aportar evidencia de manera organizada.
La expansión de la flota de drones representa, en ese sentido, otro paso dentro de la estrategia provincial de incorporación de tecnología a la seguridad.
Con 25 equipos operativos y 24 pilotos certificados, la Policía del Neuquén amplió su capacidad para observar el territorio, anticipar riesgos, acompañar procedimientos y aportar información para investigaciones. La tecnología se suma así a las herramientas tradicionales de prevención y combate del delito, con especial impacto en zonas de difícil acceso, operativos nocturnos, microtráfico y procedimientos que requieren reducir la exposición del personal.