PREOCUPACIÓN

Violencia escolar y redes en Chile: el fenómeno regional que expone nuevas tensiones en la infancia

Amenazas de tiroteos, miedo en las aulas y exposición digital sin control. Especialistas advierten sobre un problema que trasciende lo educativo.

La aparición de amenazas de violencia en escuelas en distintos países de América Latina comienza a consolidarse como un fenómeno regional que excede lo educativo y abre interrogantes sobre el impacto de la tecnología en la infancia.

Durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces por AM Cumbre 1400, la coach y terapeuta chilena Alejandra Viñuela Cox analizó el contexto actual.

En conversación con los periodistas, explicó que este tipo de episodios se repite en Chile, Argentina y otros países de la región.

En ese sentido, planteó que la problemática combina factores sociales, tecnológicos y familiares que requieren una mirada integral.


Un fenómeno que trasciende fronteras

Los casos de amenazas en instituciones educativas muestran patrones similares.

Mensajes que anticipan ataques, muchas veces difundidos en redes o escritos en espacios comunes, generan un clima de temor que impacta en toda la comunidad.

La repetición de estas situaciones en distintos países indica que no se trata de hechos aislados, sino de una dinámica que se expande.


La tecnología como amplificador de conductas

El acceso temprano y sin restricciones a dispositivos digitales aparece como uno de los ejes centrales.

Las redes sociales no solo facilitan la circulación de contenidos, sino que también potencian conductas vinculadas a la búsqueda de reconocimiento.

En este contexto, los adolescentes interactúan en un entorno donde los límites son difusos y la exposición es constante.


El impacto en la experiencia escolar

Uno de los efectos más visibles es el cambio en la percepción del espacio educativo.

La escuela, tradicionalmente asociada a la seguridad y al aprendizaje, comienza a ser vista como un lugar de riesgo por parte de algunos estudiantes.

Este cambio impacta en la asistencia, en el clima escolar y en el desarrollo emocional de los niños.


La responsabilidad de los adultos en el nuevo escenario

El fenómeno también interpela a las familias.

El uso de dispositivos móviles como forma de entretenimiento o contención deja a los niños expuestos a contenidos que no siempre pueden procesar.

La falta de acompañamiento y de regulación en el uso de la tecnología aparece como un factor que agrava la situación.


Políticas públicas y límites en debate

Frente a este escenario, algunos países comenzaron a implementar medidas.

Entre ellas, la restricción del uso de celulares en las escuelas y la activación de protocolos ante situaciones de riesgo.

Sin embargo, el desafío no se limita al ámbito escolar, ya que el uso de la tecnología continúa fuera de las instituciones.


Entre la virtualidad y la construcción de vínculos

El análisis también pone en tensión la forma en que se construyen los vínculos en la infancia y la adolescencia.

La interacción mediada por pantallas puede desplazar experiencias fundamentales como el diálogo, la empatía y la convivencia.

En este sentido, el fenómeno no solo refleja un problema de seguridad, sino también una transformación en las formas de socialización.


El crecimiento de estas situaciones plantea un desafío complejo, donde la educación, la tecnología y el rol de los adultos se entrelazan en un escenario que requiere respuestas coordinadas y sostenidas.

 

La entrevista

Alejandra Viñuela Cox, coach y terapeuta chilena, analizó el crecimiento de la violencia en escuelas, las amenazas de tiroteos y el impacto de las redes sociales en niños y adolescentes.

—Pregunta: ¿Cómo se está viviendo esta situación en Chile?
—Respuesta: En Chile hubo un caso muy impactante a principios de año donde estudiantes agredieron a una inspectora que terminó falleciendo. A partir de ahí comenzaron a repetirse amenazas en colegios, muchas escritas en baños anunciando supuestos tiroteos. Esto no es algo aislado, se está viendo en varios países de la región.

—Pregunta: ¿Por qué cree que se replica este fenómeno?
—Respuesta: Tiene mucho que ver con la viralización en redes sociales. Los chicos buscan pertenecer, reconocimiento, y están expuestos a contenidos sin ningún filtro. Hoy un smartphone es acceso total al mundo, sin límites, y eso tiene un impacto muy fuerte en edades donde el desarrollo aún no está completo.

—Pregunta: ¿Qué rol tienen los padres en esta situación?
—Respuesta: Es central. Todavía no se dimensiona lo que significa darle un teléfono a un niño. Muchas veces se usa como una forma de entretenerlos o evitar conflictos, pero eso implica dejarlos solos frente a contenidos que no son adecuados. Ahí hay una responsabilidad directa de los adultos.

—Pregunta: ¿Qué consecuencias emocionales están viendo en los chicos?
—Respuesta: Hay mucho miedo. Muchos niños no quieren ir al colegio, sienten que no es un lugar seguro. Es algo parecido a lo que pasó después de la pandemia, donde aparecieron temores muy fuertes. Esto afecta directamente su bienestar emocional.

—Pregunta: ¿Qué medidas se están tomando en Chile?
—Respuesta: Se activan protocolos en los colegios, interviene la policía y existe una política llamada Aula Segura. Además, desde este año se prohibió el uso de celulares en las escuelas. También es importante saber que desde los 14 años los menores son imputables en estos casos.

—Pregunta: ¿Cree que limitar el uso del celular puede ayudar?
—Respuesta: Puede ayudar a bajar la exposición a ciertos contenidos, pero el problema es más profundo. También implica que los adultos vuelvan a estar presentes. Es una oportunidad para recuperar el vínculo con los hijos y el tiempo compartido.

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