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Consumo en retroceso: la economía enfrenta una tensión sin resolver

La caída sostenida de las ventas refleja un deterioro del poder adquisitivo que impacta en las pymes. El desafío es reactivar sin comprometer la baja de la inflación.

La caída del consumo se consolida como uno de los principales indicadores de la situación económica actual, con impacto directo en el entramado productivo y comercial.

Durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces por AM Cumbre 1400, el vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Vicente Lourenzo, describió un escenario marcado por la retracción de las ventas y la pérdida de poder adquisitivo.

En conversación con los periodistas, señaló que el sector acumula 11 meses consecutivos de caída, lo que evidencia una tendencia sostenida y no un fenómeno puntual.

Ese comportamiento refleja las dificultades de los hogares para sostener el nivel de consumo.


El consumo financiado como síntoma

Uno de los cambios más significativos es la forma en que las familias sostienen sus gastos.

Cada vez más hogares recurren al crédito para cubrir consumos básicos, como alimentos y servicios.

Este mecanismo no solo refleja la falta de ingresos suficientes, sino que además compromete el poder de compra futuro, al incorporar intereses elevados y obligaciones financieras acumuladas.


Pymes en un escenario de pérdida

Para el sector comercial, la situación se vuelve cada vez más compleja.

Las ventas caen de manera sostenida mientras los costos operativos continúan en aumento, generando un desfasaje difícil de sostener.

Alquileres, tarifas y servicios siguen una dinámica ascendente que no encuentra compensación en los ingresos, lo que empuja a muchos comercios a cerrar para evitar mayores pérdidas.


Cambios de hábito que no alcanzan

El consumo también muestra transformaciones en su modalidad.

El uso de plataformas digitales y la búsqueda de ofertas se intensificaron, pero no logran revertir la tendencia general.

La digitalización permite comparar precios, pero no resuelve el problema central: la falta de capacidad de pago.


La tensión entre inflación y reactivación

El escenario plantea un dilema para la política económica.

Medidas destinadas a estimular el consumo, como planes de financiamiento, pueden entrar en conflicto con el objetivo de reducir la inflación.

Este equilibrio entre reactivación y estabilidad de precios se convierte en uno de los principales desafíos del momento.


Expectativas limitadas en el corto plazo

Desde el sector pyme advierten que no se observan señales claras de recuperación en el corto plazo.

Las propuestas para aliviar la situación suelen implicar costos fiscales, lo que limita su implementación en el actual contexto económico.

Mientras tanto, el deterioro del consumo continúa impactando en la actividad comercial.


La evolución del consumo se presenta así como un termómetro de la economía, donde la mejora depende de variables estructurales que aún no muestran cambios suficientes para revertir la tendencia.

 

La entrevista

Vicente Lourenzo, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), analizó la caída del consumo, el impacto en las pymes y las dificultades para una recuperación en el corto plazo.

—Pregunta: ¿Qué muestran hoy los datos de consumo?
—Respuesta: El dato es negativo y preocupa la tendencia. Llevamos 11 meses consecutivos de caída en las ventas, lo que refleja claramente lo que está pasando con las familias argentinas, que desde hace tiempo no llegan a fin de mes.

—Pregunta: ¿Cómo impacta esto en la vida cotidiana?
—Respuesta: La gente está cubriendo el bache con endeudamiento, usando tarjetas o plataformas, lo que termina deteriorando aún más su capacidad de compra. Además, los salarios no acompañan la inflación y los intereses que se pagan son muy altos.

—Pregunta: ¿Se observa un cambio en los hábitos de consumo?
—Respuesta: Sí, hay cambios. La gente consulta más precios online y busca ofertas, pero eso no se traduce en más ventas. El problema sigue siendo el mismo: no hay capacidad de pago, ni siquiera para comprar por internet.

—Pregunta: ¿Qué pasa con los comercios?
—Respuesta: La situación es muy complicada. Los ingresos bajan, pero los costos suben. Aumentan alquileres, servicios, todo. Eso genera pérdidas y muchos comercios terminan cerrando para no seguir acumulando deudas.

—Pregunta: ¿Hay medidas que puedan revertir esto?
—Respuesta: El gobierno intentó con planes de cuotas, pero es difícil porque eso choca con el objetivo de bajar la inflación. Hoy hay una especie de encrucijada: si se estimula el consumo, puede subir la inflación.

—Pregunta: ¿Qué expectativas tienen desde el sector?
—Respuesta: Son limitadas. Estamos aportando ideas, pero muchas implican costo fiscal y eso hoy es una barrera. La situación es preocupante y no se ven señales claras de recuperación en el corto plazo.

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