CUMBRE ENERGÉTICA

Añelo crece con Vaca Muerta y proyecta una nueva etapa de desarrollo

El impulso de la actividad energética duplicó la población y abre oportunidades para ampliar infraestructura, servicios y planificación urbana a largo plazo.

El crecimiento de Añelo en los últimos años se convirtió en uno de los casos más visibles del impacto de Vaca Muerta en la región.

Durante una entrevista en el programa Cumbre energética por AM Cumbre 1400, el intendente Fernando Banderet describió cómo la actividad hidrocarburífera transformó la dinámica de la localidad.

En conversación con los periodistas, explicó que la población permanente se duplicó en apenas dos años, pasando de unos 5.500 habitantes a más de 12.000.

A ese número se suma una población flotante de entre 7.000 y 8.000 trabajadores que diariamente se alojan o circulan por la ciudad.


Un crecimiento que desborda el territorio

La expansión demográfica se refleja directamente en el uso del suelo.

De las aproximadamente 7.500 hectáreas que componen el ejido, cerca de 6.000 ya están ocupadas o en proceso de urbanización.

Este nivel de ocupación reduce el margen disponible para nuevos desarrollos y obliga a proyectar una ampliación del ejido urbano.

El municipio trabaja en una iniciativa para redefinir los límites y ordenar el crecimiento a mediano y largo plazo.


Servicios que acompañan el ritmo

El crecimiento acelerado puso en tensión la infraestructura existente.

En materia de gas, la incorporación de una nueva planta reductora permitió multiplicar la capacidad instalada, lo que habilita nuevas conexiones y proyecta cobertura para los próximos años.

En agua, se avanzó con nuevas perforaciones y sistemas de captación para mejorar el abastecimiento, mientras que en saneamiento se está completando una obra histórica que permitirá cubrir casi la totalidad del casco urbano tradicional.

Estas inversiones buscan dejar atrás soluciones transitorias y avanzar hacia un esquema más estructural.


Educación, salud y seguridad en expansión

El aumento de la población también impacta en los servicios sociales.

Actualmente se construyen nuevos edificios educativos, incluyendo escuelas y jardines, para responder a la demanda creciente.

En salud, se proyectan ampliaciones y nuevos centros de atención, con participación del sector público y privado.

En paralelo, se reforzó la seguridad con nuevas instalaciones policiales y la incorporación de más de 120 cámaras, lo que permitió reducir los índices delictivos en el último tiempo.


Una ciudad en transformación permanente

El desarrollo de Añelo refleja un proceso de cambio profundo, donde la actividad energética redefine el perfil urbano y social.

El desafío pasa por sostener ese crecimiento con planificación, infraestructura y servicios acordes a la demanda.


Añelo se consolida así como uno de los puntos neurálgicos del desarrollo energético, en un escenario donde el avance de Vaca Muerta no solo impacta en la economía, sino también en la configuración de las ciudades.

 

La entrevista

Fernando Banderet, intendente de Añelo, habló sobre el crecimiento de la localidad impulsado por Vaca Muerta, la presión sobre los servicios y los planes de ampliación urbana.

—Pregunta: ¿Añelo sigue creciendo al ritmo de Vaca Muerta?
—Respuesta: Sí, el crecimiento ha sido muy fuerte en los últimos años. En los últimos dos años prácticamente duplicamos la población permanente: pasamos de unos 5.500 habitantes a más de 12.000, sin contar la población flotante vinculada a la industria, que suma entre 7.000 y 8.000 personas más todos los días.

—Pregunta: ¿Hay margen para seguir creciendo o ya están cerca del límite?
—Respuesta: El crecimiento es muy acelerado y ya tenemos gran parte del ejido ocupado. De unas 7.500 hectáreas, cerca de 6.000 ya están consolidadas. Por eso estamos trabajando en un nuevo proyecto para ampliar el ejido urbano y poder planificar el desarrollo a futuro.

—Pregunta: ¿Cómo están los servicios frente a ese crecimiento?
—Respuesta: Veníamos con muchas limitaciones, sobre todo en gas, agua, cloacas y electricidad. En el último tiempo empezamos a ordenar la ciudad y planificar inversiones. En gas, por ejemplo, se construyó una nueva planta reductora que multiplicó por diez la capacidad, lo que nos da margen para los próximos años.

—Pregunta: ¿Y en agua y saneamiento?
—Respuesta: Se hicieron nuevas perforaciones y sistemas de captación para mejorar el abastecimiento. Además, estamos terminando una obra histórica de cloacas en el sector más antiguo de la ciudad, que va a dejar al 99% de esa zona con servicio. También se proyecta una nueva planta para la meseta.

—Pregunta: ¿Qué pasa con la infraestructura social como salud y educación?
—Respuesta: Se están construyendo nuevas escuelas y jardines, y ampliando centros de salud. También hay proyectos para nuevos edificios educativos y sanitarios que acompañen el crecimiento poblacional.

—Pregunta: ¿Cómo impacta esto en la seguridad?
—Respuesta: Se trabajó fuerte en coordinación con la policía, con nuevas instalaciones y más de 120 cámaras de seguridad. Eso permitió reducir el índice delictivo del 26% al 16% en el último tiempo.

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