INFORME

Infancias fuera de agenda: cómo las noticias construyen una mirada sesgada

Un informe sobre televisión revela que los niños casi no aparecen en las noticias y, cuando lo hacen, es en contextos de violencia. El desafío es repensar la agenda mediática.

La forma en que los medios construyen la agenda informativa no solo define qué temas se discuten, sino también cómo se perciben distintos sectores de la sociedad. En ese esquema, las infancias aparecen con una presencia marginal y con una carga simbólica predominantemente negativa.

Durante una entrevista en el programa Nada sucede dos veces por AM Cumbre 1400, Gabriela Fabbro, directora del Observatorio de la Televisión de la Universidad Austral, analizó los resultados de un estudio sobre noticieros de televisión abierta.

En conversación con los periodistas, explicó que menos del 10 % de las noticias incluye a niños y adolescentes, a pesar de que representan cerca de un tercio de la población argentina.

El dato no solo refleja una baja visibilidad, sino también una forma específica de representación.


Una presencia asociada al conflicto

Cuando los niños aparecen en las noticias, lo hacen mayoritariamente vinculados a hechos de violencia, inseguridad o situaciones de vulnerabilidad.

Esta recurrencia no implica necesariamente una relación directa con comportamientos sociales, pero sí contribuye a construir una imagen colectiva.

La repetición de estos contenidos tiende a consolidar una mirada negativa sobre las infancias y adolescencias.


La ausencia de voz

Otro de los aspectos centrales del informe es la escasa participación de niños y adolescentes como fuentes.

Su presencia dentro de las voces consultadas en las noticias es mínima, lo que refuerza una lógica adultocéntrica en la construcción de los contenidos.

En este esquema, las infancias aparecen más como objeto de relato que como sujetos con voz propia.


Cambios en la lógica informativa

El estudio también identifica una transformación en las fuentes de información.

Las cámaras de seguridad y las redes sociales ocupan hoy un lugar central, desplazando en muchos casos a los testimonios directos.

Este cambio incide en la forma en que se narran los hechos y en el tipo de contenidos que se priorizan.


Agenda, urgencia y contexto

La construcción mediática no puede separarse del contexto social.

En escenarios atravesados por urgencias económicas y sociales, la agenda tiende a concentrarse en lo inmediato.

En ese proceso, temáticas vinculadas a la infancia, como la salud mental, la educación o el desarrollo, quedan relegadas.


Un desafío estructural

El planteo no apunta a eliminar determinados contenidos, sino a ampliar la mirada.

Incorporar otras dimensiones de la vida de niños y adolescentes permitiría construir una agenda más equilibrada.


Medios y responsabilidad

La discusión también abre un interrogante sobre el rol de los medios en la construcción de sentido.

La manera en que se representan las infancias no solo informa, sino que también moldea percepciones sociales.

En ese marco, el desafío es avanzar hacia una cobertura que refleje la complejidad de las realidades, evitando reducirlas a una única narrativa.

 

La entrevista

Gabriela Fabbro, directora del Observatorio de la Televisión de la Universidad Austral, habló sobre el tratamiento mediático de las infancias y el impacto de las noticias en la construcción social.

—Pregunta: ¿Qué revela el informe sobre la presencia de niños en las noticias?
—Respuesta: El dato es muy claro: menos del 10 % de las noticias tienen como protagonistas a niños o adolescentes, a pesar de que representan casi un tercio de la población. Es decir, estamos hablando de cerca de 19 millones de personas que prácticamente no aparecen en la agenda mediática.

—Pregunta: ¿Y cuando aparecen, en qué contexto lo hacen?
—Respuesta: En la mayoría de los casos, están asociados a hechos de violencia, inseguridad o situaciones policiales. Eso genera una mirada muy parcial, porque no se los muestra en otras dimensiones de su vida, como la educación, la salud o el desarrollo.

—Pregunta: ¿Qué efectos puede generar esa representación?
—Respuesta: No está comprobado que ver violencia genere conductas violentas de forma directa, pero sí se construyen imágenes sociales. Si constantemente asociamos a los jóvenes con situaciones negativas, se instala una percepción colectiva que puede ser perjudicial.

—Pregunta: ¿Hay una falta de diversidad en los temas?
—Respuesta: Sí, claramente. Lo que planteamos es que se equilibre la agenda. No se trata de eliminar las noticias policiales, sino de sumar otras temáticas relevantes como salud mental, educación o problemáticas sociales que también involucran a niños y adolescentes.

—Pregunta: ¿Se escucha la voz de los chicos en los medios?
—Respuesta: Muy poco. Según el estudio, los niños y adolescentes representan apenas alrededor del 2 % de las fuentes en las noticias. Esto significa que casi no tienen voz propia en los contenidos que los involucran.

—Pregunta: ¿Qué cambió en las fuentes de información?
—Respuesta: Hoy predominan las imágenes de cámaras de seguridad y las redes sociales. Antes había más presencia de testimonios directos, de familiares o testigos. Eso también modifica la forma en que se construyen las noticias.

—Pregunta: ¿Existe una mirada adultocéntrica en los medios?
—Respuesta: Sí, claramente. Las noticias están pensadas desde una lógica adulta, donde muchas veces los niños aparecen como víctimas o en situaciones de vulnerabilidad, pero no como sujetos con derechos y voz propia.

—Pregunta: ¿Qué rol juega el contexto social actual?
—Respuesta: Vivimos en una sociedad muy enfocada en lo inmediato, en resolver urgencias, y eso también impacta en los contenidos. Se prioriza lo urgente por sobre lo importante, y ahí muchas veces las infancias quedan relegadas.

—Pregunta: ¿Qué se puede hacer desde los medios?
—Respuesta: Trabajar en capacitación y en generar criterios de calidad. No siempre hay protocolos escritos, pero sí es importante formar a quienes producen contenidos para que tengan en cuenta cómo abordar estos temas.

—Pregunta: ¿Se avanzó en ese sentido?
—Respuesta: Sí, se han hecho capacitaciones en distintos canales y con distintos equipos. La idea es que todos los roles, desde quien filma hasta quien conduce, tengan herramientas para tratar estos temas de manera responsable.

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