Escenario político regional
Fractura interna, justicia internacional y riesgo de conflicto: las claves del nuevo escenario en Venezuela
La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro generó un fuerte reordenamiento político en la región y abrió un escenario cargado de interrogantes sobre el futuro institucional de Venezuela y su impacto en América Latina.
En diálogo con el programa Cumbre a la Carta en AM Cumbre 1400 el analista internacional uruguayo Pablo Melgar sostuvo que el hecho representa “un antecedente muy potente” para la justicia internacional y marca un quiebre en la historia política reciente del continente.
Según explicó, uno de los ejes centrales será el proceso judicial que se desarrollará en Estados Unidos, donde Maduro podría aportar información clave sobre los vínculos políticos y financieros que Venezuela mantuvo durante años con distintos gobiernos de la región. “Se va a investigar cuánto apoyó Venezuela a distintos líderes latinoamericanos y cómo funcionó ese entramado de poder”, señaló.
Melgar advirtió que, en el plano interno, Venezuela enfrenta una fuerte fractura dentro del chavismo. Figuras históricas del poder comenzaron a marcar diferencias, entre ellas el ministro de Defensa, Padrino López, quien controla las Fuerzas Armadas y expresó reparos frente a una alineación directa con Estados Unidos.
“El chavismo se sostenía en la existencia de un enemigo común. Ese equilibrio se rompió”, explicó el analista, quien alertó sobre el riesgo de un conflicto interno si no se avanza hacia una transición política clara y ordenada.
Otro punto de incertidumbre es la conducción del país. Si bien Delcy Rodríguez asumió formalmente el gobierno y manifestó disposición a cooperar con Estados Unidos, persisten dudas sobre el rol que jugarán figuras opositoras como María Corina Machado y Edmundo González Urrutia.
Finalmente, Melgar remarcó que el escenario sigue abierto y que cada nuevo capítulo será determinante no solo para Venezuela, sino también para el equilibrio político regional. “Hoy lo seguro es la incertidumbre”, concluyó.
La entrevista
— Pablo, ¿cómo podemos leer desde Latinoamérica lo que está sucediendo en Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro?
Pablo Melgar:
Estamos frente a un hecho que va a sacudir todo el contexto latinoamericano. Más allá de la mitología que suele rodear este tipo de episodios cuando Estados Unidos interviene en países de la región, estamos en el siglo XXI y este es un antecedente muy potente desde el punto de vista de la justicia internacional. Se trata de un caso que marca un antes y un después.
— ¿Cuáles son las principales aristas políticas y diplomáticas que se abren a partir de ahora?
Hay que analizar dos planos. Por un lado, lo que fue el socialismo del siglo XXI y el chavismo como movimiento político con fuerte influencia regional. Habrá que ver cómo reacciona todo ese entramado político y social que acompañó al chavismo durante años. Por otro lado, es clave seguir muy de cerca el proceso judicial que se inicia en Estados Unidos.
— ¿Qué puede pasar en ese proceso judicial?
Uno podría suponer que habrá una condena contra Maduro y que terminará preso, pero no es una certeza absoluta. En Estados Unidos empieza a actuar un poder independiente como el Poder Judicial y allí pueden surgir muchas novedades. Maduro seguramente va a explicar cómo funcionaban los vínculos de Venezuela con el resto de América Latina.
— ¿Te referís al financiamiento político regional?
Exactamente. Se va a intentar dilucidar cuánto apoyó Venezuela a distintos gobiernos de izquierda en la región: a Mujica en Uruguay, a Lula en Brasil, y a otros líderes. Se va a investigar qué pasó con los llamados petrodólares, si realmente lo eran o si existían otros mecanismos de financiamiento. Todo ese andamiaje político puede quedar expuesto.
— ¿Qué escenario se abre en el plano del gobierno venezolano?
Aquí aparecen grandes interrogantes. Trump ha dicho textualmente que Estados Unidos va a “administrar” Venezuela, lo cual es una novedad muy fuerte. Pero también surge la pregunta de quién debería hacerse cargo del gobierno venezolano. ¿María Corina Machado? ¿Edmundo González Urrutia? Ninguno de los escenarios es sencillo.
— Hoy quien asumió formalmente es Delcy Rodríguez. ¿Cómo se inserta en este escenario?
Delcy Rodríguez asumió la conducción institucional y manifestó voluntad de cooperación con Estados Unidos. Pero dentro del chavismo hay múltiples figuras que van a tener que jugar un rol clave: Diosdado Cabello, Padrino López y otros actores centrales del poder venezolano.
— ¿Estamos frente a una fractura interna del chavismo?
Exactamente. El chavismo ya venía debilitado, pero se sostenía en la existencia de un enemigo común, Estados Unidos. Esa unidad se quebró. Hoy hay posiciones enfrentadas dentro del propio chavismo, y eso es una gran novedad.
— ¿Qué rol juega Padrino López en este contexto?
Padrino López controla las Fuerzas Armadas y ya marcó distancia. Dijo que hay venezolanos muertos y cuestionó alinearse automáticamente con Estados Unidos. Esto abre un escenario muy delicado: ¿va a haber enfrentamientos internos?, ¿hay riesgo de una guerra civil latente?
— ¿Existe la posibilidad de una intervención directa de Estados Unidos?
Cuando Trump habla de “administrar” Venezuela no está claro si se refiere a una intervención militar o a otro tipo de injerencia. Eso abre otros frentes de conflicto. Además, hay que preguntarse cuánto va a durar el agradecimiento de figuras opositoras como Corina Machado o González hacia Estados Unidos.
— ¿Cómo definirías el momento que atraviesa Venezuela?
Es un escenario cargado de incertidumbre. Venezuela había dejado de ser un gobierno democrático hace tiempo, incluso antes de las elecciones ganadas por González. Eso generó una fuerte irritación social. Hoy es necesario un proceso de transición mucho más claro y contundente para evitar una guerra civil.